Niega las acusaciones de recibir “moches” Oscar Pérez Rico, Secretario de Salud de Baja California

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UN IDIOTORIAL de
ALFREDO AZCARATE VARELA
EL MINUTERO

«La demanda que supuestamente tengo no me agravia para nada, es totalmente falso, la demanda fue aparentemente dos años o tres, yo no la he visto, pero que se investigue hasta donde se tenga que investigar y que llegue hasta las últimas consecuencias», aseguró el secretario de Salud, Oscar Alonso Pérez Rico, al referirse a su presunta participación en una operación de moches.

Sin aclarar si hay o no una demanda o procedimiento pendiente respecto al tema, negó los señalamientos y asumió los cuestionamientos como “ataques políticos e incluso citó al Presidente de la República, durante su participación en programa Web del gobernador Jaime Bonilla, sin embargo, los “moches” que puede señalar la oposición no son nada nuevo en la vida política de México. 

Los “moches” se han convertido en un término muy frecuente en esta Administración Estatal, sin embargo, se remontan a las prácticas jurásicas del PRI, por algo Raúl Salinas era conocido como Mr. Ten Per cent”, los moches también han sido parte del PAN, recordamos el misterioso caso de Shen Li Ye Gon, el famoso “coopelas o cuello”, el caso Odebrecht es otro ejemplo, la famosa Casa Blanca es otro tipo de “moche”, es decir que no es una moda Morenista.

A principios del Gobierno de Jaime Bonilla, cayeron el Oficial Mayor y la Secretaria de Bienestar por un escandaloso caso de “moches” en la distribución de desayunos escolares, caso que generó versiones que mencionaban al secretario de Gobierno, Amador Rodríguez, quien negó cualquier conocimiento de las operaciones irregulares.

La transparencia de la Administración Bonillista y la voluntad de aclarar este tipo de penosos asuntos son de vital importancia no solamente para Jaime Bonilla sino para MORENA, que ha desplegado la bandera anticorrupción en todo el país y estos “moches” merman la imagen que buscan proyectar los del partido guinda, así como su capacidad de transparentar prácticas y el entendimiento de que un señalamiento de la prensa o la sociedad no es un «ataque»..