El cine en los tiempos del COVID-19

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Mexicali.- Recientemente tuve la oportunidad de ver la película (de la cual comentaré posteriormente) Portrait de la Jeune Fille en Feu (2019) conocida en español como Retrato de una Mujer en Llamas en Cinépolis de Plaza Centenario, primera vez que atiendo una sala durante la pandemia (la última que vi en la “vieja normalidad” fue la endeble pero simpática Onward de Pixar) y para los que no han ido y están pensando o indecisos en ir les cuento mi experiencia.

Yo no invitaría a nadie a ir al cine en la situación en la que estamos. Pero si hay alguien a quien le urge ir, mi recomendación sería llevar algún tipo de aerosol antiséptico para desinfectar su asiento y los de al lado, enfrente y atrás, al igual que el piso y cada vez que las manos tengan contacto con alguna superficie desinfectarlas con gel antibacterial (lleve el suyo). 

No hay mucho que decir sobre ingresar a las instalaciones. Al igual que la mayoría de los lugares públicos el protocolo es el mismo: pisas una serie de tapetes con desinfectante, te toman la temperatura y te ponen gel en las manos. No se puede entrar sin cubreboca, pero se puede retirar durante la función bajo propia responsabilidad. 

Los boletos se compran en dulcería y hay una fila con huellas marcadas en el suelo para la sana distancia, no vi a nadie faltándole al respeto. El único alimento caliente disponible, al menos en esta sucursal, son las palomitas de maíz y algunos productos empaquetados también están disponibles. No hay condimentos pero aunque no haya nachos se pueden pedir órdenes de extra-queso. 

(Al comprar mi boleto, junto con el recibo venían dos entradas gratis y otra de 2×1 cualquier día de la semana, lo cual sugiere que están invitando al público a frecuentar las pantallas grandes lo mas seguido posible y por más bien que se sienta recibir boletos gratis esto pudiera ser un problema, pues no se trata de tener las salas amontonadas.)

Lo que considero más importante de todo es la hora en la que uno asiste al cine. No vi ningún desorden en las filas y tampoco parecía kermés, pero de que va gente, va gente. La función inició a las 6:45 P.M. y solo éramos 6 en la sala así que no tenía a nadie cerca. Pienso que esto fue por el horario no tan tardío, el día entre semana y el hecho de que era una película europea del año pasado. 

Naturalmente, las primeras funciones del día son las menos retacadas de gente y recomiendo ir a ver una película que ya lleve más de unos cuantos días, si no es que semanas, mostrándose, pues hay menos posibilidades de que la sala esté llena. 

Las hileras de asientos están divididas una sí y una no, y las inaccesibles están cubiertas con cinta amarilla de PRECAUCIÓN. Dependiendo de qué asiento se escoja, los de al lado quedan libres para el otro grupo o individuo que quiera sentarse en la misma fila, por lo tanto no se pueden llenar tanto las salas porque siempre habrá (supongo) espacios libres entre diferentes grupos de gente. 

El cine cuenta con varios puntos en los que uno se puede desinfectar las manos. Los baños también están divididos, solo hay acceso a la mitad de los retretes disponibles.

Al salir de la función, ya de noche, vi bastante gente en los pasillos, por lo que reitero tratar de asistir lo más temprano posible. No vi a nadie de la tercera edad, y aunque no vi a ningún niño tampoco, no creo que Trolls World Tour y Como Perros y Gatos 3 estén exhibiéndose para adultos.

Ir al cine en estos tiempos implica una gran responsabilidad. Hagámosle caso a las autoridades, respetemos las medidas de distanciamiento y seguridad que nos solicitan a fin de que evitemos el regreso de un rebrote y que esto lleve a las autoridades a tener que volver a cerrar los cines por otra larga temporada para controlar la pandemia.

Tomemos en cuenta también la responsabilidad personal. Si uno vive con alguien o es parte del grupo vulnerable, no hay razón para ponerlos o ponerse en riesgo. Está de más decir que si alguien se siente enfermo o vive con alguien enfermo mejor quédese en casa, piense en los demás. No debemos olvidar que vivimos una pandemia y el cine (cuando quiere) es un placer, no una actividad esencial.

Pero si usted es como uno y de plano quiere ver la pantalla grande (o simplemente le urge matar su curiosidad) tome sus medidas, no se confíe y disfrute la función pues el cine está de vuelta y no sabemos por cuánto tiempo.