PRINCIPALES COLUMNAS NACIONALES MARTES 12 DE ENERO

229
0

PRINCIPALES COLUMNAS NACIONALES MARTES 12 DE ENERO
 
 
BAJO RESERVA (EL UNIVERSAL)
 
** Comienzan a llegar los amparos para ser vacunados
Como se esperaba, los amparos de ciudadanos para recibir la vacuna contra el Covid-19 comenzaron a llegar a los tribunales. Ayer el Juez Octavo de Distrito en materia Administrativa en la Ciudad de México se convirtió en el primer juzgador que admitió una demanda para vacunar a una mujer que padece Covid-19 y está internada en un hospital del IMSS. La mujer pidió amparo para que le permitan a un médico particular entrar con un asistente y ponerle la vacuna, pero el juez consideró que los responsables de cuidar a la quejosa son las autoridades del IMSS. Por ello, ordenó revisar su estado de salud y determinar si se le puede aplicar la vacuna y cuándo.
 
** AMLO: otros datos, pero incorrectos
Al presidente Andrés Manuel López Obrador no le checaron los datos, otra vez. Ayer, para justificar su intención de desaparecer el Inai, afirmó que este organismo ha litigado para mantener cerrada la investigación del caso de corrupción Odebrecht, orquestado en la pasada presidencia del priista Enrique Peña Nieto. Sin embargo, quien realmente ha mantenido ese litigio ha sido la Fiscalía General de la República (FGR) que no sólo ha sido requerida por el Inai sino también por el Comité Coordinador del Sistema Nacional Anticorrupción. Todos sabemos que el Presidente tiene otros datos, pero vale la pena aclarar que muchas veces no son los correctos.
 
** Arranca Morena 2021 con espada desenvainada
Con la espada desenvainada, así empezó el año Morena, pues nos hacen ver que los morenistas, en el próximo periodo ordinario de sesiones en el Congreso, impulsarán no solo el recorte presupuestal a las prerrogativas de los partidos (en pleno año electoral) sino que se buscará recortar el costo de las elecciones. Y lo más polémico: se buscará que el gobierno federal absorba a los óiganos constitucionales autónomos. Nos adelantan que contra todas las quejas, sospechas, críticas, los morenistas harán uso de su mayoría para cuando menos poner sobre la mesa las propuestas del presidente Andrés Manuel López Obrador para acabar con órganos como el Inai y el Ifetel, entre otros.
 
** Ley de outsourcing en reposo legislativo
La reforma que acaba con el outsourcing, por la que se han enfrentado el presidente Andrés Manuel López Obrador y la cúpula del sector privado, podría detenerse dado el problema para que haya sesiones presenciales de diputados y senadores, nos indican en ambas cámaras del Congreso, donde nada se mueve sin el visto bueno presidencial. Hace poco más de un año que el sector patronal puso el grito en el cielo porque un proyecto del líder minero y senador, Napoleón Gómez Urrutia, buscaba regular esta forma de contratación, de modo que el Presidente demostró que tiene la mano más pesada. Nos dicen que mientras la pandemia sea una amenaza, legislar la espinosa ley tendrá que esperar.
 
 
TEMPLO MAYOR (REFORMA)
 
** Qué curiosa reacción han tenido las huestes lopezobradoristas luego de que Donald Trump fue expulsado de las «benditas» redes sociales.
Desde Andrés Manuel López Obrador hasta el más pequeño de sus bots, el mensaje ha sido más o menos el mismo: llamar censura y alertar sobre el «peligro» de que Facebook y Twitter le quiten el micrófono a alguien que miente, que polariza, que instiga a la división y que, en general, gobierna con «otros datos» distintos a la realidad. Lo raro es que se quejaron ¡en esas mismas redes sociales!
Cada quién sus prioridades, pero es notorio que el presidente de México ve más grave bajarle el volumen al que instiga a la violencia que la violencia misma.
¿Por qué será que les alarma tanto a las redes de amlovers la aplicación de las reglas comunitarias en las redes sociales? ¿A qué le tienen miedo? Vista la estridencia de su reclamo hacia esas plataformas digitales, cualquiera pensaría que ya no son taaan benditas. ¡Amén!
 
** Vaya que no resulta un asunto menor la rebelión de restauranteros en la CDMX, quienes decidieron abrir sus puertas sin hacer caso a las restricciones decretadas por el gobierno de Claudia Sheinbaum.
Y es que el hoyo en el que está hundida esa industria que da el sustento a miles de personas no se gestó en un día, lleva meses en los que las autoridades locales y federales han fallado en ofrecer alternativas y apoyos reales a quienes son dueños, trabajadores, proveedores y clientes de esos establecimientos.
Lejos de amainar la larga crisis se ha profundizado mientras quienes operan esos negocios que pagan impuestos y tienen trabajadores registrados ante el IMSS han tenido que ver cómo puestos ambulantes y tianguis callejeros operan sin que se les moleste ni con el pétalo de un apercibimiento.
De ahí que no resulta extraña esa rebelión. Ahora falta ver cómo la enfrenta el gobierno de la CDMX que tan «comprensivo» ha sido con otros sectores durante la pandemia.
 
** Una buena: hoy reabrirán las líneas 4,5 y 6 del Metro que transportan a unos 13.5 millones de pasajeros al mes, tras el incendio del sábado en el centro de control.
Una mala: las líneas 1,2 y 3 que transportan a casi 60 millones de pasajeros al mes y que son la columna vertebral del transporte público de la CDMX seguirán cerradas.
Una peor: las aglomeraciones de quienes buscan cómo transportarse llegan justo en el pico más alto de hospitalizados de toda la pandemia de Covid-19.
La tormenta perfecta, pues.
 
 
TRASCENDIÓ (MILENIO)
 
** Que la Junta de Coordinación Política de la Cámara de Diputados, presidida por el morenista Ignacio Mier, ya enlistó para el periodo de sesiones de febrero las reformas a la Ley del Banxico, la regulación del outsourcing y el uso lúdico de la mariguana, aunque en el entorno legislativo aún esperan la iniciativa del presidente Andrés Manuel López Obrador que permite a las secretarías de Estado absorber los órganos autónomos si es que el Ejecutivo decide presentarla antes de lo previsto.
 
** Que Xavier Olea, ex fiscal de Guerrero, dice no temer a las consecuencias que genere el caso del senador Félix Salgado Macedonio, acusado de violación, aunque culpa al legislador morenista y al gobernador de la entidad, Héctor Astudillo, de cualquier ataque. El ex funcionario integró ese expediente cuando estuvo en la dependencia estatal e insiste que fue el actual mandatario quien frenó el caso; por ahora espera de que la fiscalía guerrerense lo notifique de una supuesta indagatoria por el robo de la carpeta de investigación, aunque también analiza ir legalmente contra el precandidato de Morena.
 
** Que México encabezará hoy la reunión de coordinaciones nacionales de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac), en la que impulsará temas como recuperación económica, salud, innovación, género, educación y medio ambiente, entre otros. El director general de Organismos y Mecanismos Regionales Americanos de la cancillería, Efraín Guadarrama, confía en la aprobación de este plan de trabajo para el segundo año en que el país funge como presidente pro témpore de la organización.
 
 
FRENTES POLÍTICOS (EXCÉLSIOR)
 
1.  Riendas firmes. El presidente Andrés Manuel López Obrador sostuvo una reunión de trabajo con su gabinete para escuchar propuestas de cómo adelgazar los gastos superfluos y así tener más recursos para los programas sociales. Se prevé que, tras analizar la desaparición de áreas gubernamentales, se elabore una iniciativa de ley para que López Obrador la haga llegar al Congreso. El Presidente ha dicho que las secretarías de Estado, como la de Comunicaciones y Transportes, así como la de la Función Pública, por ejemplo, desempeñarían las funciones del Instituto Federal de Telecomunicaciones y del Instituto Nacional de Transparencia, Acceso a la Información y Protección de Datos Personales, respectivamente. Que esta reunión de gabinete sirva a los colaboradores de la 4T para hacer las cosas bien, ¿qué esperan?
 
2.   Temas atorados. Los coordinadores de las bancadas de la Cámara de Diputados acordaron conformar esta semana un Grupo de Trabajo plural con senadores para analizar, con todos los sectores involucrados, la reforma a la Ley del Banco de México en materia de captación de divisas. Así lo dio a conocer el presidente de la Junta de Coordinación Política, Ignacio Mier Velasco, al concluir la reunión virtual. El jefe de la diputación de Morena recordó que la minuta para reformar la ley del Banxico quedó aprobada a finales de 2020 por los senadores y fue ampliamente discutida tanto en parlamento abierto como en comisiones. Entre pandemia, desdén y obstáculos naturales, esta propuesta ha encontrado, como pocas, un escenario adverso. Mier Velasco precisó que la intención ahora es buscar entendimientos entre diputados y senadores. En pocas palabras: va para largo.
 
3.   Cuidado, morenos. En el ranking de gobernadores en la República Mexicana, realizado por la empresa C&E Research, arroja que los tres primeros lugares en aprobación ciudadana son ocupados por mandatarios del PAN. De acuerdo con el estudio, el top 10 de los mandatarios estatales con mayor aprobación está conformado por cinco militantes de Acción Nacional, tres del PRI y dos de Morena. La lista de los mandatarios mejor evaluados es encabezada por el gobernador de Yucatán, Mauricio Vila Dosal, con un índice de aprobación del 68.1%; la segunda posición es para el de Querétaro, Francisco Domínguez Servién, con 67.9%; el tercer lugar es de Francisco Javier García Cabeza de Vaca, de Tamaulipas, con 62.6 por ciento. O se aplican o el derrumbe de Morena en las elecciones de 2021 no lo detiene nadie.
 
4.   A tiempo. A partir de hoy entrará en vigor la nueva ley de teletrabajo, una vez que el Ejecutivo la hizo pública en el Diario Oficial de la Federación, con lo que los patrones que incluyan esta forma de trabajo deberán cumplir con obligaciones como otorgar un contrato por escrito, las herramientas necesarias para que el trabajador desempeñe sus funciones desde casa. Cabe señalar que la Secretaría del Trabajo tendrá 18 meses, contados a partir de su entrada en vigor, para publicar una Norma Oficial Mexicana que rija las obligaciones en materia de seguridad y salud. Al respecto, su titular, Luisa María Alcalde, comentó que esta ley es todo un reto. Y su propuesta es que haya “una mayor discusión, incluso con mesas de trabajo con todos los sectores a fin de poder aterrizar los conceptos ya definidos por el Legislativo”. ¿Puede con el paquete o lo pospondrá, como ha hecho con otros?
 
5.   A paso firme. Hoy llegará al país un nuevo embarque con más de 400 mil vacunas de Pfizer contra coronavirus, por lo que hoy mismo comenzará la inmunización en el personal de salud de todos los estados. Así, oficialmente inicia la inoculación en las megalópolis del país. El presidente Andrés Manuel López Obrador hizo un llamado a todos los ciudadanos del país: “Convoco a los mexicanos a vacunarse contra covid-19 en el momento en el que le corresponda a cada uno. Tenemos que protegernos. Es la única alternativa que tenemos para enfrentar esta pandemia: la vacuna. Siempre se dijo que es terrible esta pandemia, que ha causado mucho dolor”, comentó. Sí, el gobierno, bien en lo suyo. ¿La oposición?, no tardará en encontrar un negrito en el arroz.
 
 
PEPE GRILLO (LA CRÓNICA)
 
** Mario vs. Evodio
La designación del candidato de la alianza PRI-PRD en Guerrero atraviesa por un momento delicado.
Los partidos ya eligieron a sus finalistas: Mario Moreno Arcos por el PRI y Evodio Velázquez por el PRD.
Lo que sigue es encontrar un método transparente, creíble, para designar al candidato que se las verá con Félix Salgado en la elección de junio.
Lo malo es que priistas y perredistas no tienen antecedentes de organizar procesos creíbles y transparentes. ¿Lo han hecho alguna vez?
Lo primero que tienen que recordar es que su rival es el Toro sin Cerca, que sigue en la mira de diversos contingentes feministas en el estado por las acusaciones de violencia sexual en su contra.
 
** Las encuestas se aprietan
En Nuevo León poco a poco se integra el elenco político para la elección de junio.
Los partidos ya tienen candidatos a gobernador. Clara Luz Flores por Morena; Fernando Larrazábal, PAN; Adrián de la Garza, PRI y Samuel García por el MC.
Aunque al arranque del año en los sondeos Clara Luz lleva la delantera, con los nombres y apellidos de sus rivales las encuestas se apretarán en cuestión de días.
La estrategia de la campaña es demostrar que a pesar de ser popular Clara Luz no tiene experiencia para tomar las riendas del estado.
Dicen allá que, para fortalecer su planilla, Morena se esmera por arrebatarle a MC la candidatura de Luis Donaldo Colosio Riojas para la alcaldía de Monterrey.
 
** Nava y las sirenas
Dicen en San Luis Potosí que el PAN perdió la oportunidad de asegurar la gubernatura al dejar fuera de la boleta a Xavier Nava.
Un apellido de abolengo político que hoy está libre para escuchar el canto de las sirenas.
El ganador del proceso interno fue Octavio Pedroza que ha combinado con éxito su trabajo como directivo de empresas privadas con la política.
Como en la entidad el PAN va en alianza, Pedroza también será candidato de PRI y PRD.
Se enfrentará, si no hay cambios de última hora, a la popular Mónica Rangel, encargada de la lucha anti Covid en la entidad y virtual candidata de Morena.
 
** ¿Qué sigue?
De la reunión de inicio de año del presidente con los integrantes de su gabinete legal y ampliado quedó claro que los días de los organismos autónomos en el país están contados.
No pasará mucho para que el INAI sea parte del organigrama de la Secretaría de la Función Pública y el IFT de la nueva Secretaría de Infraestructura, Comunicación y Transportes.
Lo que tiene a todo mundo preocupado es cuál será el siguiente blanco.
Para nadie es un secreto que al presidente le encantaría que el INE regresara a la Secretaría de Gobernación. ¿Se atreverá a proponerlo?
 
** Una de dramaturgos
Como la lucha contra el Covid-19 es también parte de la lucha política, muchos quisieron sacarle provecho a la expresión de Claudia Sheinbaum de que no se trata de dramatizar, sino de actuar.
Lo cierto es que la jefa de Gobierno de la CDMX dejó claro que estamos en el pico de hospitalizaciones más alto desde que inició la pandemia y sigue aumentando y por eso hay que tomar acciones que eviten el colapso del sistema de salud capitalino.
 
 
SACAPUNTAS (EL HERALDO DE MÉXICO)
 
** Nuevo libro
Para que no haya duda en torno a su postura sobre la polémica tercerización, el procurador fiscal de la Federación, Carlos Romero, publicó el libro: El outsourcing o subcontratación laboral, donde realiza un análisis minucioso de la iniciativa que en la materia presentó en noviembre pasado el jefe del Ejecutivo federal.
 
** Le entran al quite
Mientras el vocero presidencial, Jesús Ramírez, convalece en aislamiento, la directora de Atención Ciudadana, Leticia Ramírez, suplió sus funciones en la mañanera. Entre otras cosas, atendió las peticiones presidenciales, y esto será, nos dicen, hasta que regrese a laborar su compañero, quien anunció que tiene COVID-19 y que se siente de buen ánimo.
 
** Nuevas medidas
El contagio del coordinador de Comunicación Social hizo que se pusiera atención en el primer círculo del presidente Andrés Manuel López Obrador, por lo que este martes el secretario de Salud, Jorge Alcocer, dará a conocer un protocolo sanitario que deberán seguir los funcionarios que visitan Palacio Nacional.
 
** Van en serio
El morenista Alejandro Armenta Mier reveló que la iniciativa para desaparecer organismos autónomos, entre ellos el INAI, será recibida en el Senado de la República, por lo que adelantó que habrá un debate intenso y que Morena está de acuerdo con la propuesta del primer mandatario de la nación.
 
** Elección de tercios
Tal y como lo anticipamos en este espacio, la elección para gobernador en Michoacán se le complicó a Morena. Cristóbal Arias, el favorito de las encuestas, se convirtió en el candidato del Partido Fuerza por México después de que los morenistas le negaron la nominación. Se perfila, dicen, una elección de tercios entre Arias, Raúl Morón y el aliancista Carlos Herrera.
 
 
SALVADOR GARCÍA SOTO / SERPIENTES Y ESCALERAS (EL UNIVERSAL)
 
AMLO destruye instituciones y crea bodrios
Al paso que va, la Cuarta Transformación que encabeza el presidente López Obrador le va a dejar como herencia a los mexicanos una destrucción del sistema institucional en la administración pública, una presidencia tan omnímoda como la del pasado y sin suficientes contrapesos autónomos y constitucionales y algunas nuevas instituciones y dependencias hechas y nombradas más por caprichos ideológicos y políticos que con criterios de eficiencia, funcionalidad y atención de las necesidades más apremiantes de los mexicanos.
 
Porque hasta ahora en lo que se ha enfocado y especializado el presidente no es en ver cómo el gobierno y la administración pública pueden funcionar mejor y ser más eficientes, en como tener servicios de gobierno más ágiles y rápidos. Todo lo que ha hecho López Obrador es cuestionar y desmantelar, con el puro argumento de la austeridad, pero sin criterios de eficiencia y mucho menos sin estudios ni análisis técnicos, las instituciones y dependencias que había en el gobierno federal, algunas para desaparecerlas e integrarlas como áreas o apéndices de otras dependencias y las más para cambiarlas por otras que, con un nombre ideologizado afín a su 4T, no se vuelven necesariamente mejores ni más eficaces y en varios casos han llegado a generar un caos y empeorado los servicios que prestan a la ciudadanía.
 
El Seguro Popular, por ejemplo, arrasado y desmantelado con un argumento de corrupción, que sin duda era válido, pero no justificaba eliminar totalmente las áreas que sí funcionaban, fue sustituido por un Instituto del Bienestar que, a la fecha, y en plena pandemia del Covidl9, no ha demostrado ser ni más eficiente ni hacer honor a su nombre al haber afectado la mayoría de los servicios.
 
Otro ejemplo incuestionable de esas «transformaciones» ordenadas desde Palacio y que han dado pésimos resultados es el Instituto para Devolverle al Pueblo lo Robado, que más allá del propagandístico nombre resultó ser peor que su antecesor, pues a pesar de su nombre y en una paradoja casi cómica, se dedicó a robarse lo robado y fue descubierto realizando subastas amañadas, desmantelando joyas y bienes decomisados y haciendo tratos con empresarios a los que les vendían tórrenos a precios de ganga.
 
La lista podría seguir con la CNDH, ala que él presidente se empeñó en mandar a una amiga y seguidora suya como Rosario Piedra Ibarra que, con el aval de la mayoría de Morena en el Senado, llegó a desmantelar y casi invisibilizar a una de las más grandes instituciones autónomas creadas para la defensa de los derechos humanos y ciudadanos. Hoy, cuando la CNDH ha perdido relevancia y está casi, ausente de todos los casos graves de violaciones que se comenten a diario en México, ya hay incluso una propuesta para «transformarla» en la Defensoría del Pueblo, en otro intento que antepone lo ideológico a la eficiencia y el servicio a los mexicanos.
 
Por eso ahora que López Obrador se ha propuesto continuar con su plan de desmantelamiento o «transformación» de instituciones y enfoca sus baterías a de» institutos autónomos fundamentales, como el Inai y el Ifetel, es necesario voltear a ver cuánto de lo que han desaparecido o cambiado en la 4T de la estructura institucional del país realmente ha sido para mejorar los servicios que prestan, los derechos que tutelan o los problemas que atienden de los mexicanos y cuántas de las nuevas dependencias o instituciones creadas o controladas por este gobierno sólo han empeorado la problemática que debían resolver. Dice la Biblia, a la que es tan afecto el presidente, que «por sus ñutos los conoceréis».
 
Y hasta ahora los frutos que ha dado este gobierno no son mejores que le® del pasado que tanto cuestiona. Hasta ahora la 4T y López Obrador destruyen instituciones y lo que crean en su lugar son bodrios que no sirven-a los ciudadanos.
 
 
CARLOS LORET DE MOLA / HISTORIAS DE REPORTERO (EL UNIVERSAL)
 
El presidente y sus radicales
El presidente cobija a los más extremistas. Los consiente, les permite, los alienta, los inspira. Cuando los radicales hacen planteamientos incendiarios, pide comprenderlos, tolerarlos, respetar sus libertades de pensamiento y expresión. Cuando lo que dicen raya en el delito, les lanza un salvavidas con algún tímido desliz, un cariñoso «por ahí no». Pero jamás condena, jamás se deslinda, jamás los aísla. No busca hacerlos entrar en razón, mucho menos quiere apagar el fuego.
 
Los quiere a su lado, marchando, gritando, insultando, prendiendo las redes sociales. Ah, esas redes que tanto le han dado, que le hicieron la campaña, que le sirven de conexión sin intermediarios entre él y su base más ruda, la que está dispuesta a todo. La que le cree todo: las miles de mentiras, las calumnias, las acusaciones sin sustento. Desde las redes alimenta a esa base: conspiraciones, complots, los enemigos de la patria. Gasolina para que el motor del fanatismo no se detenga.
 
El presidente habla y habla, la feligresía escucha y reacciona. Atiende íntegras sus largas peroratas desde el templete. Se ríe de sus chistes y sus apodos. Se enoja cuando frunce el ceño y señala con el dedo flamígero. Se enorgullece cuando su líder les ratifica: nunca nadie en la historia había logrado lo que nosotros. Aprende de memoria el recital de propaganda: programas aunque no se implementen, cifras aunque sean falsas, un sinfín de postulados que a fuerza de repetirlos aspiran a que se vuelvan verdad. Los fieles no parpadean detalle porque necesitan detectar un verbo, un llamado, una frase hecha, un guiño que les diga que hay que mantenerse radicales, que la lucha sigue, que no hay que rendirse, que haber conquistado el poder no basta, que hay mucho trabajo por hacer, que ellos tienen razón y que los demás no caben. Polarizar, dividir, separar.
 
Porque para el presidente no se trata de conquistar con la razón ni de convencer con argumentos. Se trata de encender con emociones, con la narrativa épica de «ellos contra nosotros». A los radicales no hay que rendirles cuentas ni presentarles datos. Hay que seguirles contando el cuento que los tiene locos de fascinación.
 
Los moderados, bah, esos son útiles para mantener la gobernabilidad. Para que no se dinamiten todos los puentes desde el principio, para que muchos sectores preocupados sientan que tienen alguien con quien hablar, que hay alguien al lado del presidente que los entiende y que puede hacer recapacitar al número uno. Pero los moderados se van extinguiendo con el tiempo porque la realidad los alcanza. Los más lúcidos huyen primero. A veces en silencio, a veces con renuncias estruendosas. Algunos se guardan, otros se convierten en férreos críticos. Están los que resisten más tiempo, los que apuestan a imponerse. Hasta que se dan cuenta que la guerra siempre estuvo perdida. Y así, poco a poco, se van todos.
 
Y al final, cuando el líder termina de exhibir su verdadero rostro, cuando ya se peleó con todos los moderados, cuando le terminen de renunciar o dar la espalda, cuando ya los haya llamado traidores y descalificado, quedará solo, muy solo el presidente con sus radicales. Y ahí sí, que Dios reparta suerte.
 
SACIAMORBOS Por si alguien estaba confundiéndose, me refiero al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sus seguidores, y el episodio del miércoles pasado en el Congreso americano.
 
 
RAYMUNDO RIVA PALACIO / ESTRICTAMENTE PERSONAL (EL FINANCIERO)
 
La crisis de la regenta
Claudia Sheinbaum llegó a la jefatura de gobierno de la Ciudad de México mediante un proceso de elección popular. Goza de legitimidad plena, lo cual ha ido despilfarrando porque no se quita la cadena de plata que la tiene atada a las ideas, ocurrencias, caprichos y órdenes del presidente Andrés Manuel López Obrador. Sheinbaum no ha actuado como gobernante autónoma, sino como una subordinada donde ha antepuesto a los residentes de la Ciudad de México a las decisiones políticas que le dictan desde Palacio Nacional. Ello, antes de la pandemia, ya le había provocado problemas a la economía de la capital. Hoy se le multiplicaron las crisis por sumisa.
 
Sheinbaum está enfrentando varias a la vez. La del coronavirus, donde los contagios se han acelerado, con lo cual se saturó el sistema hospitalario de la capital -donde quedan menos de 200 camas disponibles-, actualmente empatada con la de los restauranteros, centenares de quienes este lunes, en desafío a su autoridad discrecional –las fondas y los mercados no fueron tasados con la misma norma de cerrar para evitar la propagación de la covid-19-, abrieron sus locales ante la disyuntiva de desobedecer o desaparecer. Finalmente el colapso del Metro, que tarde o temprano iba a suceder, por falta de mantenimiento.
 
La jefa de Gobierno capitalina se ganó a pulso las crisis. Los contagios se dispararon porque sucumbió a las presiones de Palacio Nacional para no llevar la ciudad a semáforo epidemiológico rojo durante casi un mes, porque el Presidente lo prohibía para que no afectar aún más la actividad económica. Se tuvo que hacer, ante el agravamiento de la situación que se les salió de las manos a las autoridades, y volvieron a bajar la cortina de los establecimientos comerciales. El desafío de los restauranteros y la molestia de quienes tienen negocios es porque, como señalaron el lunes, de no hacerlo morirían al cerrarlos –ya lo han hecho decenas de miles en la capital- y tener que despedir a su personal –que ha sucedido con más de 100 mil personas-.
 
Esta crisis económica es más profunda porque, como lo hizo su jefe López Obrador, no hubo apoyos o estímulos serios. El deseo del Presidente es que los negocios se sostengan por sí mismos, a cuyo pensamiento se alineó Sheinbaum, con apoyos marginales e insuficientes, incurriendo en lo que su jefe López Obrador hizo: no gobernar. Programas extraordinarios, como aplazar el pago de impuestos como pedían los empresarios en un principio para sortear la crisis, mantener el empleo y evitar la muerte de sus negocios, con lo cual terminarían de perderse los trabajos, fueron desoídos, tildando esas propuestas López Obrador de búsqueda de privilegios.
 
Nada más lejano a esa apreciación ramplona. El gobierno de México es el peor calificado entre las grandes economías del mundo en materia de apoyo a las empresas, que se deriva del reduccionismo del Presidente, seguido ciegamente por Sheinbaum, de que los estímulos beneficiaban sólo a los dueños de los negocios y no a los trabajadores. Esa incapacidad para ver el bosque fue acompañada por acciones inhibitorias, como utilizar al fisco como instrumento de presión extralegal –hay empresarios que se inconformaron porque les cobraban impuestos que no debían, a quienes les dijeron que pagaban lo que les exigían, o les abrirían procesos penales-, o linchamientos públicos en las mañaneras. El resultado es la crisis económica que se vive sin un claro plan para salir de ella.
 
López Obrador se comporta como un señor feudal al cual sus súbditos tienen que pagar tributo para que no los aplaste. Todo ese dinero, mas lo generado por el achicamiento de su gobierno y los más de 300 mil millones de pesos que le dejó la administración de Enrique Peña Nieto, se los ha gastado en sus proyectos estrella, programas socio-electorales, o extravagancias irresponsables como estímulos para su deporte favorito, el beisbol, y en algunos cuyo destino final no alcanzamos a ver, como toda la inyección de recursos para ganar la elección federal este año. El dinero no lo ha utilizado para mejorar al gobierno, sino para mantener su imagen y fortalecer las posibilidades de Morena en las urnas.
 
Al gobierno y a todos los gobiernos locales, los ha apretado, secado sus finanzas el año pasado, y provocándoles probablemente una anemia en este 2021. Uno de los apretujones que dio fue a los recursos que pidió Sheinbaum para el mantenimiento del Metro, pero fue bateada por la Secretaría de Hacienda por instrucciones de López Obrador, quienes no vieron que la desatención a ese sistema de transporte colectivo podría causar un colapso en la capital. Si Sheinbaum lo tenía entre sus escenarios, no peleó por los recursos y autorizó que desapareciera el área de mantenimiento del Metro y que la directora del sistema asumiera esas funciones. Pensar en tener tranquilo y contento a su jefe López Obrador, hizo caminar a Sheinbaum en el terreno del absurdo.
 
La jefa de Gobierno se alarma, se desespera, quiere hacer cosas diferentes, pero no la dejan. Patalea y se indigna, pero obedece. La realidad y el desbordamiento de los problemas es lo que ha persuadido a López Obrador a rectificar gradual y ligeramente, como en el caso del semáforo rojo, no a sus necesidades como gobernante. Sheinbaum ha traicionado a quienes votaron por ella porque no actúa de manera independiente del Ejecutivo federal, sino como comparsa de López Obrador, quien ejerce sobre ella una presión moral que supera la responsabilidad que tiene con sus gobernados.
 
Ese sometimiento no la hace ser una jefa de Gobierno real, sino una regenta que administra la capital federal de acuerdo a los deseos y las órdenes de López Obrador. Será ella, no su jefe el Presidente, quien pagará los costos de esta crisis múltiple que enfrenta, que le dejará también una marca de peón indeleble que cargará hasta 2024, en la definición de la sucesión presidencial.
 
 
FRANCISCO GARFIAS / ARSENAL (EXCÉLSIOR)
 
Muleta oficial para difundir mentiras
Los “otros datos” —muleta oficial para difundir mentiras— se han convertido en instrumento imprescindible en la propaganda de Palacio Nacional.
 
Ese término es utilizado sistemáticamente por López Obrador en su cruzada contra los organismos autónomos, sobre todo los que estorban al manejo discrecional de los recursos.
 
Por ejemplo, el Presidente declaró ayer que organismos autónomos, como el Inai, “no son imprescindibles”. Alega que son caros y no sirven.
 
“Este instituto se creó durante el gobierno de Fox. Inició con una resolución: no dar a conocer los nombres de los empresarios que se beneficiaron con condonaciones de impuesto (…) y últimamente, también en el periodo neoliberal, resolvió mantener en secreto los expedientes de Odebrecht, el instituto de la transparencia”, dijo en la mañanera.
 
Falso.
 
El Presidente está malinformado o manipula para alcanzar en su objetivo de evitar la vigilancia y la contención de sus actos de gobierno.
 
Un documento del Inai, denominado “Logros de la Transparencia y Acceso a la Información”, recuerda que, desde 2010, el instituto ha librado tres resoluciones destacadas en contra del SAT.
 
Ese año se ordenó hacer pública la relación de personas físicas o morales a las que les fueron cancelados créditos fiscales, precisando montos y razones.
 
En 2015 se instruyó que se diera a conocer nombre, denominación o razón social y RFC de los contribuyentes cuyos créditos fueron cancelados y/o condonados, de enero de 2007 a julio de 2015.
 
En 2018 se ordenó al SAT revelar nombres de las empresas y montos correspondientes en la administración de Peña Nieto.
 
Ese año, el pleno del Inai ordenó a la entonces PGR entregar la versión pública de la averiguación previa del caso Odebrecht.
 
El Inai entregó la información, pero lo hizo después de que se resolvieran varios amparos, parte de ellos de particulares. El SAT no quería dar la información.
 
Para ilustrar la falsedad de “los otros datos” tenemos una nota del 30 de septiembre de 2019, emitida por la organización Fundar, sobre la entrega de información de créditos fiscales condonados y cancelados en 2015, en cumplimiento a una resolución del Inai.
 

  • Un dato real que aparece en el documento deja muy mal parado al gobierno federal en materia de transparencia:
     
    Del 1 de diciembre de 2018 al 23 de diciembre de 2020 se han presentado 319 amparos por dependencias que no favorecen el derecho a saber.
     
    De ese total, el Ejecutivo acumula 247; el Legislativo, 1; el Judicial, 4; los partidos, 1, y otras instancias públicas, 66.
     
    ¿Cómo la ve?
     
  • El regreso de Cuba a la lista de países que promueven el terrorismo, que instruyó Donald Trump nueve días antes de dejar la Presidencia de Estados Unidos, es un golpe al proceso de distensión entre los dos países que se inició en 2015, durante el periodo de Barack Obama.
     
    Como justificación, el gobierno de Trump acusa a Cuba de proteger al ELN colombiano, pero también de apoyar a Maduro y dar asilo a fugitivos de la justicia de Estados Unidos.
     
    El decreto sujeta a Cuba a sanciones que penalizan a las personas y países que entablan cierto tipo de trato comercial con la isla.
     
    Limita también la asistencia exterior de Estados Unidos, prohíbe la exportación y venta de armas al régimen de La Habana, declaró el secretario de Estado, Mike Pompeo.
     
    En la cancillería mexicana no parecen muy preocupados por las repercusiones que pudiera tener la inclusión de Cuba en esa lista negra de EU, que incluye a países como Irán, Corea del Norte y Siria.
     
    “Irán está en lo mismo y tenemos relaciones diplomáticas con ellos”, nos dijeron en la cancillería.
     
    El periodista méxico-cubano Rubén Cortés considera que, con esta medida, Trump le regala a Biden un instrumento de presión política importante, ya que Cuba “es el cuartel general ideológico del populismo en Latinoamérica”.
     
  • Cristóbal Arias guardó silencio cuando le preguntamos ayer sobre el partido que lo postulará como candidato al gobierno de Michoacán, después de que Morena lo dejara fuera de la contienda, vía una encuesta patito.
     
    Antes de que formuláramos la pregunta, leímos una nota de la agencia Quadratín que da por hecho que Arias será abanderado del nuevo partido Fuerza por México.
     
     
    PASCAL BELTRÁN DEL RÍO / BITÁCORA DEL DIRECTOR (EXCÉLSIOR)
     
    Acuerdo o polarización, ¿qué nos dice la historia?
    El domingo pasado se cumplieron 200 años de la carta que envió Agustín de Iturbide a Vicente Guerrero para invitarlo a deponer las armas en espera de que España otorgara la independencia a la nación mexicana, petición que harían “nuestros representantes en el congreso de la Península, poseídos de las ideas más grandes de patriotismo”.
     
    Redactada en Cuahulotitlán —en el actual municipio de Tlalchapa, Guerrero—, la misiva resultó fundamental para sellar el pacto entre los dos militares, que se concretaría en Acatempan, un mes después. “Si Vd. oye con imparcialidad mis razones”, agregó Iturbide, “no dudo que entrará en el partido que le propongo”.
     
    Diez días después, Guerrero respondió la carta. “Decídase Vd. por los verdaderos intereses de la nación y entonces tendrá la satisfacción de verme militar a sus órdenes y conocerá a un hombre desprendido de la ambición e intereses”.
     
    En el año que se cumplen dos siglos de la consumación de la Independencia —efeméride que formará parte de las conmemoraciones que anunció el gobierno federal—, vale la pena recordar el contexto en el que se dio la separación de la Nueva España de la Metrópoli y el nacimiento de México como país, primero como imperio y luego como república.
     
    La Independencia mexicana se dio durante un periodo de la historia española que se denomina Trienio Liberal, que corre de 1820 a 1823. Se trata de un interregno en la monarquía de Fernando VII, entre el llamado Sexenio Absolutista y la Década Ominosa.
     
    Para finales de 1819, el movimiento insurgente —iniciado por Hidalgo y Allende y continuado por Morelos— estaba virtualmente acabado. Subsistían en diferentes regiones bolsones de independentismo liderados por caudillos que no habían aceptado el indulto ofrecido por el virrey Juan Ruiz de Apodaca, quien había llegado de Cuba, en septiembre de 1816, para sustituir a Félix María Calleja.
     
    La suerte de la Independencia cambiaría en enero de 1820 con el alzamiento del coronel Rafael del Riego, en el poblado andaluz de Las Cabezas de San Juan, contra el absolutismo de Fernando VII.
     
    Éste había vuelto a España en marzo de 1814, luego de vivir cautivo en Francia desde 1808. Al cesar el protectorado napoleónico, el rey reasumió el trono y decretó ilegales las Cortes de Cádiz y desconoció la Constitución de 1812, conocida como la Pepa, que establecía la soberanía en la nación.
     
    Con la vuelta del absolutismo, muchos líderes liberales fueron encarcelados o desterrados. Sin embargo, otros se reagruparon en el ejército, como Del Riego, quien formaba parte de una fuerza expedicionaria que se preparaba para sofocar los movimientos independentistas en América.
     
    El asturiano se sublevó la mañana del 1 de enero de 1820, exigiendo que el rey se sujetara a la Constitución. Poco a poco, la inconformidad con el monarca se fue extendiendo, hasta que Fernando VII se ve obligado a aceptar sus condiciones.
     
    El momentáneo triunfo liberal en España tuvo consecuencias en este lado del Atlántico. A la élite novohispana no le gustó nada la nueva realidad política en la Península y comenzó a ver con buenos ojos la idea de la separación.
     
    En ese contexto, Iturbide fue puesto al frente de las operaciones realistas en el reducto más fuerte de la insurgencia, el que encabezaba Guerrero en la Sierra del Sur. Poco después de instalar su cuartel en la Tierra Caliente, Iturbide inició la correspondencia con Guerrero, misma que, como digo arriba, culminó con un pacto político que llevó a la Independencia. Para cuando había terminado el Trienio Liberal en España, México ya se había constituido como país, por lo que Fernando VII tuvo que conformarse con intentos de reconquistar el territorio perdido, como el de Isidro Barradas en 1829, todos infructuosos.
     
    La Independencia mexicana fue producto del cálculo estratégico de la situación política en México y España y del acuerdo de dos hombres que supieron superar sus diferencias en pos de un bien superior. La historia muestra que cuando los mexicanos han tenido la capacidad de vislumbrar ventajas para el bien común y han hecho a un lado los intereses particulares, el país en su conjunto sale ganando.
     
    En cambio, cuando se entronizan la polarización y la imposición de un solo punto de vista, todos salimos perdiendo.
     
     
    JORGE FERNÁNDEZ MENÉNDEZ / RAZONES (EXCÉLSIOR)
     
    Marcelo y Claudia: acatar asfixia
    No sé qué pasara con el llamado de los restauranteros a abrir sus establecimientos aunque no tengan la autorización gubernamental, pero es una reacción de desesperación ante la situación que enfrentan.
     
    Hace unos meses, el entonces jefe de oficina de la Presidencia, Alfonso Romo, le preguntó al presidente López Obrador si había visto el documental sobre Michel Jordan, The Last Dance. No lo había visto. Romo le contó que, en un capítulo, cuando Jordan llega a los Bulls de Chicago, las cosas no le salían, sus rivales lo rodeaban y cuando no podían con él, lo golpeaban. Y el equipo perdía. El nuevo entrenador, con el que luego Jordan ganó campeonatos uno tras otro, le dijo que solo no podía ganar los juegos, que el secreto era “soltar el balón” y, cuando estuviera rodeado, entregarlo a quien estuviera mejor posicionado para, de esa forma, ser el eje del juego sin tratar de acapararlo. “Suelta el balón”, fue el consejo. Jordan lo hizo, su equipo se volvió casi invencible y Jordan toda una leyenda.
     
    Eso le recomendó Romo a López Obrador: “suelte el balón, Presidente, deje jugar a los demás, no atraiga a todos los rivales y no reciba todos los golpes”. Al Presidente no le gustó: en la siguiente reunión de gabinete comentó lo que le había propuesto Romo y les advirtió: “que les quede claro, yo no voy a soltar el balón”. Meses después, Romo renunció y el presidente López Obrador está más aferrado al balón que nunca, su equipo es cada vez menos eficiente e incluso sus principales operadores y prospectos sufren políticamente de esa concentración del juego y las decisiones tomadas.
     
    Un ejemplo de ello son Marcelo Ebrard y Claudia Sheinbaum. ¿Quién, conociendo la carrera de Marcelo, hubiera pensado que tendría que dar la cara en una apenas implícita defensa de Donald Trump? Ebrard está bien relacionado con el partido demócrata, incluso colaboró personalmente en la campaña de Hillary Clinton hace cuatro años, pero tuvo que organizar la visita a Washington en agosto, que significó un claro respaldo a Trump en campaña, y ahora ha tenido que ser parte de la bochornosa defensa de Trump, reflejada, primero, en el tardío reconocimiento del triunfo de Biden y, después, en la no condena del ataque al Capitolio, pero sí de la suspensión de las cuentas en redes sociales de Trump.
     
    El director del hemisferio oeste del Consejo Nacional de Seguridad y el hombre que se encargará de las relaciones con México será Juan Sebastián González, muy cercano a Biden desde que éste fue vicepresidente, especialista en temas de drogas y seguridad nacional, nacido en Colombia y educado, en parte, en México, donde hizo la prepa en el Colegio Americano.
     
    Durante la campaña, González ya se encargaba de esas relaciones y fue muy crítico con la visita de López Obrador a Washington, mostrándola como lo que era: un acto de campaña en favor de Trump. Lo exhibió en redes sociales en diversas ocasiones. Uno de esos tuits, con un largo hilo posterior, se titula “AMLO cleary stumping for Trump”. Días después publicó otro que decía, en español, “una imagen vale más que mil palabras”, donde se veía la imagen de López Obrador “agradeciendo” el trato que dio Trump a nuestros paisanos y, junto, una foto de decenas de migrantes apiñados en una celda del servicio de migración.
     
    En una de sus entrevistas habla de los temas de la agenda con México, a la que califica como la relación más importante de la región, que Biden la llevará “a un nuevo nivel estratégico” e insiste en los temas de seguridad, medio ambiente; destaca el de energía y el respeto a los compromisos asumidos en ese sentido. A Ebrard le costará, y mucho, equilibrar la relación, y se le hará más difícil aún dar la cara por posiciones que no comparte en absoluto.
     
    Sheinbaum no está mejor. El incendio en el centro de mando y control del Metro se debió a falta de mantenimiento, mismo que no dio la CFE y tampoco pudo o quiso hacerlo el gobierno capitalino cuando le negaron el presupuesto de seis mil millones de pesos que pidió con ese fin en el presupuesto de este año.
     
    Lo cierto es que millones de personas están paralizadas sin poder usar el metro y los que usan medios alternativos de transporte lo hacen con enormes dificultades y sin mantener precaución sanitaria alguna, ni sana distancia y, en muchos casos, sin siquiera mascarillas. Quedan apenas cien camas covid en todo el valle de México y el aumento de casos deviene de una clara confrontación con Hugo López-Gatell, que le impidió a Sheinbaum declarar el semáforo rojo a principios de diciembre.
     
    No sé qué pasará con el llamado de los restauranteros a abrir sus establecimientos, aunque no tengan la autorización gubernamental, pero es una reacción de desesperación ante una situación donde se han quedado sin empresas, sin fuentes de trabajo y sin apoyo alguno de parte del gobierno. No serán los únicos. Apoyos que Sheinbaum estaba dispuesta a otorgar, pero que no fueron autorizados por el gobierno federal: las decisiones presidenciales se acatan y ya.
     
    Mientras tanto, porque a todo dice que sí, López-Gatell es “un funcionario único en el mundo”. Por cierto, en Argentina quedó al descubierto lo que explicaría la visita de López-Gatell: ese país se propone aplicar la vacuna rusa Sputnik con una sola dosis en lugar de las dos necesarias. De esa forma, dicen, ampliarían la vacunación, aunque disminuirá el porcentaje de inmunidad otorgada. ¿Ése es el plan en ciernes en México?
     
     
    JAVIER SOLÓRZANO ZINSER / QUEBRADERO (LA RAZÓN)
     
    Populares, legítimos, pero no eternos
    En la medida en que pasa el tiempo muchos gobernantes van perdiendo contacto con la realidad en razón de que en su entorno sólo escuchan lo que quieren.
     
    Les hacen ver que todo va bien y nadie se atreve a contradecirlos o hacerles ver sus errores.
     
    Las sociedades hemos visto cómo este proceso se repite una y otra vez. Se presumiría que habríamos aprendido a entender el valor del intercambio de opiniones y el debate de alto nivel en función de la gobernabilidad.
     
    Los gobernantes le rehúyen a menudo a la crítica, porque les hacen ver precisamente los errores que eventualmente cometen. No les gusta que se les enfrente y en muchos casos las voces de la crítica entran en terrenos de “ni los veo ni los oigo” o se les responde como si fuera una pelea de callejón.
     
    En la actual administración mucho de esto se ha venido dando. Se ve al Presidente como infalible o como un personaje que, derivado de su gran popularidad, pareciera que nunca se equivoca o que es poseedor de la verdad.
     
    Una cosa es que tenga un mandato popular que le concede el gran valor de la legitimidad, y otra muy distinta es que tenga razón en todo lo que dice y hace. La relación que guardamos con los gobernantes y la forma en que éstos nos tratan establece un círculo confuso, porque quienes ejercen el poder asumen que tienen autoridad para disponer de sus atribuciones a su plena conveniencia, pasando por alto que la gobernabilidad en las sociedades democráticas requiere de un sistemático proceso de intercambio de opiniones. El Presidente sólo en una ocasión se ha reunido con dirigentes partidistas de oposición.
     
    De manera paralela, los ciudadanos andamos en un devaneo entre la actividad política y la lacerante pasividad. Es entendible que bajo las condiciones en las que estamos sea difícil pensar en la política, se vive al día y con la pandemia casi que de manera inevitable hemos dejado que la autoridad haga y deshaga.
     
    A los gobernantes tarde que temprano les pasarán la cuenta y veremos que muchas de las cosas que nos dijeron no tienen que ver con lo que la sociedad padece.
     
    Hemos pasado por “lo peor ya está pasando”, por “el semáforo es intrascendente”, “60 mil muertos sería una catástrofe”, “la pandemia nos vino como anillo al dedo”, “el cubrebocas sirve sólo para dar seguridad”, “al Presidente lo protege su fuerza moral” y “no nos ha ido tan mal con la pandemia, nos pudo ir peor”.
     
    De memoria recordamos estas afirmaciones ante las que no ha existido una respuesta seria, porque estamos ante una gran concentración del poder, con menosprecio a la crítica, y una plena desmovilización social en medio del pasmo de la oposición.
     
    Como sea, las consecuencias vendrán porque los gobernantes no son eternos. López Obrador en menos de 4 años empezará a enfrentar un nuevo rol. Si quiere que se le recuerde como un gran presidente tendrá que entender que su tiempo es perentorio y que la gobernabilidad tiene que ser parte de un debate serio y no a modo.
     
    Si sigue bajo los términos en que sus funcionarios deben tener “confianza ciega” a la 4T, o sea a él, lo único que va a seguir provocando es que nadie se atreva a contradecirlo ni a ofrecerle alternativas respecto a cómo está haciendo las cosas.
     
    Seguramente el Gobierno va a conservar la mayoría, quizá no con la misma fuerza que en el 18. Pero a estas alturas, el verdadero debate está en si el Gobierno está haciendo bien su trabajo o nos está echando para atrás en tiempo y espacio. El Gobierno ha tenido la gran virtud y sensibilidad de voltear e intentar favorecer a los más desprotegidos.
     
    En el aquí y ahora no hay manera de hacer balances en esta materia, pero la impresión es que estamos retrocediendo mucho más de lo que avanzamos.
     
    RESQUICIOS
    A Emilio Lozoya seguimos sin verlo y sin saber cuál es su estatus legal, han apostado a “su verdad” que permita  “la justicia”. Están echando por delante el tema, en medio del momento de mayor crisis por la pandemia.
     
     
    SERGIO SARMIENTO / JAQUE MATE (REFORMA)
     
    Presidencia imperial
    La sociedad mexicana hizo enormes esfuerzos por décadas para superar la concentración del poder en la Presidencia que caracterizó los tiempos del viejo PRI. El primer mandatario quiere hoy echar todo para atrás. Afirma que esos esfuerzos fueron una simple conspiración neoliberal para crear una cortina de humo que hiciera pensar al pueblo que México ya tenía transparencia o una regulación imparcial sobre telecomunicaciones y energía.
     
    Lo que busca López Obrador es reconstruir esa vieja Presidencia imperial que describió Enrique Krauze. Siempre justifica sus decisiones para concentrar el poder con el argumento de que quiere combatir la corrupción y evitar el desperdicio de recursos públicos. Cuando habla del gasto, sin embargo, da por sentado que los organismos o dependencias que no son de su agrado desperdician recursos, mientras que sus proyectos favoritos, desde el Tren Maya hasta la promoción del béisbol, son por definición magníficas inversiones.
     
    Al contrario de los mandatarios del viejo PRI, que por lo menos se asesoraban de expertos, el presidente López Obrador pretende saber de todo. Él decide prohibir herbicidas que son legales en todo el mundo, declara corruptas sin pruebas a las farmacéuticas y a sus distribuidoras, determina qué minas o qué plantas industriales deben abrir y cuáles no, descalifica como conservadora y corrupta toda opinión contraria a sus-convicciones o a sus prejuicios. Las conferencias de prensa son sesiones de una Corte imperial en la que, frente a los cortesanos más serviles, el Presidente pontifica, dicta políticas públicas y descalifica a quienes no lo alaban; se han convertido, al mismo tiempo, en capítulos de un reality show con un protagonista que se coloca siempre en el centro del escenario para impartir su sabiduría sobre todos los temas posibles.
     
    Al Presidente le ha funcionado este esquema. Siempre ha buscado el poder y hoy lo tiene. No solo ocupa la Presidencia de la República, sino que ha alcanzado una enorme popularidad, una de las mayores del mundo o de la historia de México. Está convencido de que esta popularidad avala y justifica todas sus acciones. Las consecuencias de los errores cometidos, como la caída de la economía o el brutal número de muertos por la pandemia, le parecen irrelevantes. El mandatario está enamorado del aplauso del público y es lo único que le preocupa.
     
    En la visión imperial es inaceptable que pueda haber organismos autónomos, que tomen decisiones propias en lugar de esperar sus instrucciones de Palacio. Por eso el Presidente ha tomado la decisión de eliminarlos y entregar sus responsabilidades a entidades del gobierno. Así, en lugar del INAI, la Secretaría de la Función Pública se encargará de garantizar la transparencia del gobierno; y en vez del IFT, la SCT regulará las telecomunicaciones. No sé si también Gobernación recuperará las funciones que hoy tiene el INE.
     
    A veces no es ni siquiera necesario eliminar esos molestos organismos autónomos. Basta con llenarlos de ineptos y obedientes. Es el caso del Centro Nacional de Control de Energía, el Cenace, que ha dejado de ser independiente y hoy se limita a recibir instrucciones del gobierno.
     
    La obsesión del Presidente por centralizar el poder la hemos visto en muchos gobernantes que se engolosinan con el poder. Por eso las democracias avanzadas dispersan las decisiones: es una forma de evitar caer en el autoritarismo. En México, sin embargo, el gobierno prefiere reconstruir la Presidencia imperial.
     
    ** MANTENIMIENTO
    Un incendio en los transformadores de una subestación del Metro ha dejado a la capital sin su principal servicio de transporte. No sabemos hasta este momento cuáles fueron las razones. Pero de inmediato surge la pregunta de si se ha dado un mantenimiento adecuado al equipo.