PRINCIPALES COLUMNAS NACIONALES MARTES 19 DE ENERO

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PRINCIPALES COLUMNAS NACIONALES MARTES 19 DE ENERO
 
 
BAJO RESERVA (EL UNIVERSAL)
 
** Ricardo Anaya usa la ruta AMLO
El panista Ricardo Anaya Cortés, quien fue candidato presidencial del PAN y de la coalición Por México al Frente, que pactó con el PRD y MC, en 2018, dio la sorpresa ayer. Lo sorprendente, nos hacen ver, no es su intención de buscar suceder dentro de cuatro años al presidente Andrés Manuel López Obrador, pues eso ya estaba muy cantado. Lo que llamó la atención es que no aceptará ser diputado federal por la vía plurinominal en la próxima Legislatura, como se lo ofreció su partido, para desde ahí brincar, como lo hizo la vez pasada, a la candidatura presidencial. Así que ahora, don Ricardo, de plano, ya se destapó con cuatro años de anticipación, y al estilo López Obrador anunció que se dedicará a recorrer el país para “de veras sentir y vivir los problemas como propios y encontrarles soluciones juntos”. Nos dicen que, sin duda, esa ruta de recorrer el país municipio por municipio para llegar a la Presidencia ha demostrado que da resultados. El único detalle es que ir por esa ruta le llevó a López Obrador 12 años y tres intentos para llegar a Palacio Nacional. La buena noticia es que Anaya es joven.
 
** Regresan las renuncias ‘por motivos de salud’
No hay razón para dudar de lo dicho por la doctora Miriam Esther Veras Godoy, ex responsable del Programa de Vacunación Universal, quien afirmó que su sorpresiva renuncia al cargo está motivada por razones de salud, y no por diferencias en la aplicación de plan de vacunación contra Covid-19. Sin embargo, dentro del gobierno federal hay quienes se resisten a creer los motivos de doña Miriam. Nos dicen que desde el pasado viernes la doctora Veras se comunicó con miembros del gobierno federal, con los que trabajó arduamente para lograr traer a México las vacunas, y les dio a conocer su decisión de renunciar, pero, aseguran, nunca habló de que se tratara de un tema de salud. Nos dicen que es posible que esa versión la proteja de sufrir las descalificaciones que han tenido algunos otros altos funcionarios del gobierno cuando han renunciado por diferencias con las políticas de la autollamada Cuarta Transformación. Al final del día, el hecho es que parecen estar regresando aquellos tiempos en que todos los funcionarios renunciaban “por motivos de salud”.
 
** La 4T tierra de oportunidades
De la autollamada Cuarta Transformación se podrán decir muchas cosas, pero nunca que no sea una fuente de oportunidades de crecimiento profesional. Para muestra el caso de Paloma Rachel Aguilar Correa. Doña Paloma fue escolta del presidente Andrés Manuel López Obrador y luego fue nombrada por su capacidad y talento como administradora general de Recursos y Servicios en el Servicio de Administración Tributaria SAT. Ahora la ex funcionaria federal se registró como candidata al gobierno de San Luis Potosí. Así que, en poco tiempo, Aguilar Correa podría ligar una ascendente carrera desde la ayudantía del presidente a gobernadora. Nos recuerdan que antes de que se siente en la silla del palacio de gobierno potosino deberá de quedar completamente esclarecida la investigación que el propio presidente López Obrador ordenó a la Secretaría de la Función Pública hacer para esclarecer las acusaciones contra doña Paloma por presuntos actos de nepotismo, pues se le señaló de haber llevado a trabajar al SAT a varios de sus familiares, y hasta su novio.
 
 
TEMPLO MAYOR (REFORMA)
 
** ¿Para qué pagar el seguro del auto sí éste tiene frenos para no chocar? ¿Para qué tener una alarma contra incendios si cualquiera puede oler que se está quemando algo? ¿Para qué tener organismos autónomos si el gobierno puede absorber sus funciones? La lógica presidencial es tan ilógica que resulta apabullante.
Uno de los argumentos de Andrés Manuel López Obrador para su intentona de desaparecer entes como el INAI es que son un «derroche» de recursos.
Sin embargo, gente que sí sabe de números, como Edna Jaime, de México Evalúa, ya dejaron en claro que su presupuesto es en realidad el 0.01 por ciento del gasto total del gobierno.
El Presidente tiene un punto cuando dice que la burocracia no debería ser tan cara. En eso tiene razón.
El meollo del asunto es que una cosa es reducir costos y otra, muuuy distinta, es acabar con la transparencia.
Viendo la corrupción de este gobierno que adjudica ocho de cada 10 contratos, queda claro que sale más cara la opacidad.
 
** ¿Por qué no hay una vacuna mexicana contra el Covid-19? Porque para Andrés Manuel López Obrador es más importante hacer una refinería que salvar la vida de las y los mexicanos.
Nomás es cosa de comparar: el desarrollo de las diversas vacunas en Estados Unidos inició con una inversión de 10 mil millones para la Operación Warp Speed. La refinería de Dos Bocas se prevé que tenga un costo similar, en un rango entre los 9 mil y los 12 mil millones de dólares.
¿Acaso en México no existe la tecnología para desarrollar nuestras propias vacunas? Claro que sí. Lo que no hay es interés ni apoyo por parte de las autoridades.
Por ejemplo, uno de los proyectos nacionales, el de la Universidad Autónoma de Querétaro necesita realizar pruebas en un laboratorio Nivel 3, pero eso cuesta tres millones de pesos, ni siquiera de dólares, y nomás no hay quién les eche una mano a los científicos. Eso les pasa por no ser beisbolistas.
 
** Por los rumbos de la Cancillería aseguran que tooodos los días están en comunicación con el equipo de Joe Biden, y que la idea es «resetear» la relación bilateral que obviamente estaba muy dispareja. Es decir, quieren sentar nuevas bases a partir de la salida del amigou Donald Trump. A ver si es cierto.
 
** Algo aprendió Ricardo Anaya de ya saben quién. Cuando el panista fue aspirante presidencial en 2018 apenas visitó 94 municipios y sólo realizó 210 actos de campaña en toda la República, mientras que el entonces candidato de Morena se jactaba de conocer todos los municipios del país. Ayer en su videodestape en redes sociales, Anaya prometió visitar mil municipios de México. ¿A poco ya tiene Google Maps?
 
 
TRASCENDIÓ (MILENIO)
** Que para los malpensados que veían con suspicacia la promesa de Joe Biden de una reforma migratoria en sus primeros 100 días al frente del gobierno de Estados Unidos, tal como la prometió Barack Obama cuando llegó al poder en 2008 y que no concretó en ocho años, el presidente electo ha hecho saber que está redactando un plan para otorgar la ciudadanía a migrantes con por lo menos ocho años de residencia, lo que de cristalizar impactará favorablemente en una población aproximada a los 11 millones. A ver.
 
** Que las reglas de equidad de género en el terreno electoral metieron en un lío a todos los partidos, pero en especial a Morena, que ayer debió reabrir el proceso en San Luis Potosí, viciado porque ahí es donde quedó la posibilidad de cumplir con las cuotas fijadas una vez que se empecinó en llevar a Félix Salgado Macedonio y no a Beatriz Mojica en Guerrero, lo que le abría la puerta para desmarcarse del escándalo que arrastra el senador con licencia. Ahora quedará la candidatura entre una antigua integrante de la Ayudantía presidencial o la priista ex secretaria de Salud.
 
** Que la bancada perredista en la Cámara de Diputados, por conducto de su coordinadora Verónica Juárez, interpuso un juicio de amparo contra su exclusión de la Comisión Permanente del Congreso de la Unión, donde la mayoría parlamentaria de Morena se «agandalló» una vez más el asiento que le correspondería al PRD. La mala es que hasta ahora ni siquiera ha sido admitido el recurso, mientras al referido órgano parlamentario solo le quedan 12 días en funciones antes de iniciar el nuevo periodo de sesiones en San Lázaro.
 
 
FRENTES POLÍTICOS (EXCÉLSIOR)
 
1.  Desinflado. A pesar de que en las elecciones de 2018 apenas obtuvo el 17.65% de los votos, el panista Ricardo Anaya hizo públicas sus intenciones para volver a ser candidato presidencial en el 2024. Declinó la propuesta de una diputación federal plurinominal dentro de la alianza de su partido con el PRI y con el PRD. Tras agradecer el ofrecimiento, dijo: “Quiero dedicarme de tiempo completo a volver a recorrer todo nuestro país. No a estar en una tribuna o en una oficina, sino en la calle, en la comunidad, con la gente. Y llegado el momento, si la vida y las circunstancias me lo permiten, volver a participar en la elección presidencial, indicó. Si cuando la gente se identificaba con él no levantó ni en las encuestas ni en el voto, ¿qué le espera ahora que casi lo olvidaron?
 
2.   Del dicho al hecho. A favor de la paridad de género de las mujeres y los derechos políticos electorales a ser votada, la alcaldesa de Los Cabos, Baja California Sur, Armida Castro Guzmán, presentó una cédula de impugnación al Instituto Estatal Electoral, luego del convenio de coalición de Morena con el PT a nivel local. Enfatizó en que este tipo de acuerdos violentan sus derechos político-electorales, por lo que recurrió ante el partido, a la presentación de tres mil firmas de inconformidad, a Mario Delgado, presidente nacional de Morena, porque no se está respetando la paridad de género. Manifestó que defenderán el convenio y la participación de las mujeres. Hacer las cosas bien desde el interior es lo que necesita Morena, porque, de lo contrario, no dejarán de ser más de lo mismo. Y no, ¿verdad?
 
3.   Bélicos. A estos niveles ha tenido que llegar la tierra gobernada por Jaime Rodríguez El Bronco. Con el principal objetivo de que Nuevo León consiga más vacunas para combatir la pandemia de covid, el secretario de Salud, Manuel de la O Cavazos, señaló que, aunque no cuenten con una autorización por parte de la Comisión Federal para la Protección de Riesgos Sanitarios, intentarán adquirirlas. De la O indicó que la única autorización que se ocupa es la de la Administración de Medicamentos y Alimentos, de EU, por lo que ignorará el hecho de que la Cofepris no permita la vacuna. “Como estamos en guerra, en guerra se hace hasta lo imposible”, señaló. Indicó que no habrá alguna barrera que pueda evitar que se apliquen. “Una vez que las autorice, las vamos a aplicar, y si no las autoriza, también la vamos a aplicar si tienen la aprobación de FDA”, dijo. Si hubiesen hecho las cosas bien desde el principio no estarían en este problema.
 
4.   ¿Contra el piso parejo? A través de su coordinador, Ignacio Mier Velasco, la bancada de Morena rechazó el acuerdo del INE para que el presidente Andrés Manuel López Obrador, gobernadores y alcaldes dejen de pronunciarse sobre partidos políticos, candidatos y, en general, sobre la contienda electoral. El grupo mayoritario en San Lázaro consideró que se trata de un acto de censura y que el INE se toma atribuciones legislativas que no le corresponden. “En un Estado democrático de derecho, las autoridades electorales, en este caso el INE, se le depositó la confianza para desarrollar la libertad de expresión, el debate libre de ideas, la confrontación de propuestas, ser el árbitro electoral, no el instrumento de restricción de las libertades ciudadanas”, planteó Mier. ¿Y cuando Morena era oposición, todo lo contrario?
 
5.   Golpe de timón. A un día de que Joe Biden tome posesión como nuevo presidente de Estados Unidos, Andrés Manuel López Obrador, primer mandatario mexicano, estimó que es momento de cumplir las promesas del pasado y llevar a cabo una reforma migratoria en EU. Al recordar que hace más de ocho años envió una carta a Biden, cuando fungía como vicepresidente y en la que le planteó el apoyo a México y a Centroamérica para frenar la migración irregular a su país, López Obrador sostuvo que, en su campaña, Biden habló de dar un trato especial a los migrantes y está seguro de que cumplirá su palabra. El Presidente dijo que este martes dará a conocer el contenido de la carta que remitió a Biden hace ocho años. Que lo hayan invitado o no a la toma de posesión es irrelevante. Lo importante es fortalecer la relación.
 
 
PEPE GRILLO (LA CRÓNICA)
 
Deslinde oportuno
El primer paso del mega operativo de la vacunación nacional contra COVID-19, el más complejo en la historia del país, es conseguir las vacunas.
En este rubro la cancillería ha hecho un trabajo notable. Realizó negociaciones múltiples que aseguran a México el suministro del fármaco, en algunos casos con la especificación de realizar en nuestro país estudios clínicos de fase III.
Y uno de los estudios clínicos dio pie, probablemente de manera malintencionada, a señalamientos contra la subsecretaría de Asuntos Multilaterales y Derechos Humanos de Relaciones Exteriores, Martha Delgado. La funcionaría se mostró muy interesada en esclarecerlos.
Se trata de un señalamiento poco serio, pues señala que la subsecretaría repartió vacunas reales cuando apenas se estaban realizando pruebas clínicas para saber si la sustancia era capaz de inmunizar contra el COVID.
Aunque la acusación es inverosímil, es mejor aclarar tajantemente al tratarse de un tema tan delicado en el que tenemos puestas las esperanzas para dejar atrás la pandemia.
 
Anaya, acumula millas.
Ricardo Anaya cometió dos errores en la misma jugada política.
El primero fue rechazar la invitación de su partido, el PAN, para ser diputado federal en la próxima legislatura.
Tiene prendas para ser un buen diputado. Ya lo demostró. Podría destacar y ser un referente constante en los medios.
El segundo error fue anunciar su intención de volver a ser candidato presidencial en el 2024.
Una de las elecciones irrefutables de la elección del 2018 es que Anaya no genera entusiasmo popular. Hay quienes tienen el imán y otros que no.
No adquirirá el carisma para atraer a las multitudes acumulando millas viajando por todos lados, lapidando recursos y peleando con todo por cada nota publicada, cuando en San Lázaro tendría a la prensa nacional en pleno reunida en el cuarto de junto.
No queda más que desearle buen viaje.
 
Elenita de Troya.
El presidente López Obrador y los voceros oficiosos de la 4T estaban concentrados en detener los obuses contra las conferencias mañaneras lanzados desde el INE, con los consejeros esgrimiendo la latosa Constitución, cuando les estalló una granada detrás de sus propias líneas.
La lanzó la escritora Elena Poniatowska para la que no tienen defensa. Ni modo de acusar a la autora de La Noche de Tlatelolco de ser neoliberal y del bando conservador.
Y es que Elenita dijo: «Andrés Manuel, ya párale con las mañaneras.
¿Acaso no te das cuenta de que hay un hartazgo nacional? Es un exceso, es un abuso del poder obligar a los periodistas que vayan todas las madrugadas a hacer preguntas a modo».
Dicho lo cual los defensores del ese ejercicio de propaganda tendrán que dar más piruetas desde lo más alto del trapecio para decir que Elenita no hablaba en serio, que está confundida.
 
El engrudo potosino.
Hace tres semanas, Morena tenía todo para sacar nna candidata a gobernadora del estado con perfil ganador.
Mónica Rangel, qne era encargada de los servicios de Salud de la entidad, ya les había dado el sí y estaba lista para ser abanderada de Morena.
Pero a la dirigencia nacional le tembló la mano y dejó pasar un tiempo valioso.
La situación del Covid-19 en la entidad se descompuso, como en todo el país, y Mónica apareció como una persona que por ambición personal sacrifica el interés de la población a la que le pedirá el voto.
Además, se sumó a la competencia media docena de aspirantes, todas mujeres, que están dándose con todo, y que tienen como blanco principal a Mónica.
A Mario Delgado ya se le hizo bolas el engrudo potosino
 
 
SACAPUNTAS (EL HERALDO DE MÉXICO)
 
** Vientos de cambio
Con un anuncio en pro de los migrantes arrancará su gobierno el nuevo presidente de EU, Joe Biden; lo que significa que abrirá los brazos para mucha gente que no le favoreció con su voto en las elecciones pasadas. Defensores de inmigrantes y demócratas se frotan las manos, mientras que los republicanos van a hacer todo para intentar frenar sus planes.
 
** Aclaración
Rechazó la cancillería que algunos de sus funcionarios hayan hecho uso indebido de las vacunas de la empresa farmacéutica CanSino, tal y como se dijo en algunos espacios informativos. A través de una carta suscrita por la subsecretaría Martha Delgado, la SRE aclaró que su tarea ha sido la de hacer las gestiones para traer las vacunas, y no para aplicarlas.
 
** Anaya, se baja y se sube
Después de deshojar la margarita por largo rato, el llamado Joven Maravilla, Ricardo Anaya Cortés, anunció que no será el próximo jefe del Partido Acción Nacional (PAN) en la Cámara de Diputados. Rechazó una plurinominal y, como «ya sabes quién», buscará por segunda vez la Presidencia de la República, en 2024.
 
** Complicaciones
Y a propósito de Acción Nacional, algunos de sus militantes se preguntan «¿Y dónde está el piloto?» (su presidente Marko Cortés), porque la elección de candidatos en Nuevo León, San Luis Potosí y Chihuahua, se le está poniendo color de hormiga, con escandalosas impugnaciones y hasta procesos legales, como en la tierra de Javier Corral.
 
**Van por Coyoacán
La dirigencia de Morena en la Ciudad de México, que encabeza Héctor Ulises García, ya definió que, dentro de la repartición de candidaturas por cuota de género en la alcaldía Coyoacán, va un hombre. Por lo que la disputa por la nominación estará entre Carlos Castillo, del grupo de René Bejarano, y Raúl Avilés, del de Mario Delgado.
 
 
SALVADOR GARCÍA SOTO / SERPIENTES Y ESCALERAS (EL UNIVERSAL)
 
Anaya, ¿tras los pasos de AMLO?
El anuncio sorpresivo y adelantado de Ricardo Anaya Cortés, de que buscará volver a ser candidato a la Presidencia de la República en el 2024 y que para ello renuncia a ser candidato al Congreso y se dedicará «a recorrer todo el país para estar en contacto con la gente y escuchar personalmente sus necesidades» no es, para nada una decisión original y mucho menos inédita para un político mexicano. A querer o no, el político panista optó por una estrategia que ya, antes que él, siguieron otros políticos en México, los más recientes y sobresalientes: Cuauhtémoc Cárdenas y Andrés Manuel López Obrador. El primero sin éxito y al segundo lo llevó después de 12 años y tres campañas a la Presidencia de la República.
 
Al igual que en su momento lo hiciera el ahora presidente, Anaya rechaza ser diputado federal por su partido, con lo que renuncia a hacer política institucional y se niega a estar, en su caso por segunda ocasión (ya fue diputado federal de 2012 a 2015), con otros 499 pares en el Congreso de la Unión. Con esa decisión que puede parecer autocrática, el excandidato presidencial panista rechaza la posibilidad de convertirse en un congresista incómodo para el actual presidente y, en lugar de debate parlamentario y el foro que le hubiera dado la máxima tribuna legislativa, prefiere seguir los pasos y el modelo del lopezobradorismo de emprender una larga campaña de tierra y de contacto popular por todo el país aunque, vale decir, sin tener el mismo carisma del tabasqueño.
 
López Obrador rechazó en dos ocasiones, en las elecciones intermedias de 2009 y 2015, ser candidato a la Cámara de Diputados, a pesar de la insistencia con que se lo ofrecieron en la primera ocasión los líderes del PRD, en ese tiempo el Grupo de «Los Chuchos», que le pedían liderar la bancada perredista en aquella legislatura, y la segunda vez ya por su partido Morena. «No quiero ser diputado porque es un cargo que está desprestigiado y tiene mala imagen ante la gente», decía entonces Andrés Manuel que despreciaba al Poder Legislativo y prefería apostar siempre por la autoridad unipersonal de la Presidencia Tal vez ahora la decisión de Anaya Cortés no tenga ese mismo elemento de desaire o menosprecio a los cargos legislativos, puesto que fue precisamente su paso por la Cámara de Diputados, particularmente su Presidencia de la Mesa Directiva de 2013 a 2014, la posición que lo catapultó a las grandes ligas de la política nacional y lo llevó de ser un legislador queretano desconocido, a convertirse en una atractiva figura política a pesar de su juventud. Claro que entonces tuvo un doble apoyo e impulso de dos figuras con las que después terminaría peleado y confrontado: primero su mentor político Gustavo Madero, entonces dirigente nacional del PAN, y después el poderoso secretario de Hacienda del gobierno peñista, Luis Videgaray Caso, quien lo apoyó política y financieramente en su crecimiento político.
 
Hoy Anaya ha tomado una decisión tan interesante como riesgosa. Recorrer el país durante los próximos tres años, sin un cargo público ni una plataforma formal para tratar de convertirse en el líder que hoy no tiene la oposición y que canalice y capitalice el malestar social y la inconformidad contra el actual gobierno de López Obrador, es algo que sólo ha logrado con éxito el propio López Obrador en las elecciones de 2018. Veremos si el político panista, que ya no es tan joven como hace tres años, y que, como ya se dijo, tampoco posee el carisma y el liderazgo social y de masas que sí tiene su rival en la Presidencia, logra seguir con éxito los pasos del tabasqueño o si más bien termina como el ingeniero Cárdenas, convirtiéndose en un muy buen candidato y un líder moral de la oposición que nunca pudo ganar la Presidencia y que cuando la ganó no se decidió a pelearla a pesar del apoyo popular que tuvo en su momento.
 
 
CARLOS LORET DE MOLA / HISTORIAS DE REPORTERO (EL UNIVERSAL)
 
La sorpresa de los fanáticos del presidente
¿De verdad esperaban que pasara otra cosa? Me extrañó mucho que las voces fanáticas del presidente López Obrador se dijeran sorprendidas -incluso indignadas- por la decisión de la Fiscalía General de la República de exonerar al secretario de la Defensa Nacional, el general Salvador Cienfuegos. Era obvio que eso iba a suceder.
 
Desde que el 17 de noviembre del año pasado se anunció que México había llegado a un acuerdo con Estados Unidos para que el Departamento de Justicia devolviera al general y suspendiera el proceso en su contra para dar paso a una investigación de la FGR, quedó claro que el presidente López Obrador, su canciller Marcelo Ebrard, su fiscal Gertz Manero y su general secretario Crescencio Sandoval habían tejido una operación de Estado para despejar de cualquier cargo al alto mando militar imputado.
 
De inmediato se supo, en medios mexicanos y estadounidenses, que la detención del militar parecía infundada para el gobierno de López Obrador y no había contado con el aval de Donald Trump y su yerno Jared Kushner. Es decir, la mesa estaba puesta para que el presidente de México aprovechara su gran relación con el mandatario estadounidense y le pidiera el regalo.
 
Por si no bastaran elementos, al llegar a suelo mexicano al general Cienfuegos le leyeron una hojita de trámite y lo dejaron ir a casa. El ministerio público federal le ratificó en persona lo que había adelantado en la mañanera el canciller Ebrard: en México, Cienfuegos era un ciudadano libre.
 
Que Cienfuegos sería exonerado era una obviedad. Más aún por su cercanía con el actual secretario de la Defensa, pilar del gobierno obradorista: si Cienfuegos era culpable, imposible que no lo fuera Sandoval, quien el sexenio pasado fue su operador. Era sólo cuestión de tiempo.
 
El jueves por la noche que se oficializó la exoneración del exsecretario, hubo todavía un tímido intento de los propagandistas oficiales por no cargar el costo político del perdón al presidente AMLO sino al fiscal Gertz, con el argumento de que la Fiscalía es autónoma e independiente. Quedaron ridiculizados a la mañana siguiente cuando el presidente en Palacio Nacional lo dejó claro: él personalmente avalaba la determinación de la FGR. Una vez más, la Fiscalía General de la República tocó la partitura que le mandaron de Palacio Nacional. Así ha sido durante los dos años del sexenio.
 
Los propagandistas del presidente se llevaron un doble golpe de realidad: en contra de sus mal-calculados anhelos políticos, el general fue exonerado; y en contra de su repetido discurso, la Fiscalía no es autónoma.
 
Saciamorbos
 
** 1.- La radicalización del discurso del presidente López Obrador hacia Estados Unidos despierta las sospechas de si en el fondo se está construyendo una nueva cortina de humo, muy usada por regímenes izquierdistas radicales: la lucha contra el imperialismo yanqui. Con esa se han logrado camuflar algunas de las más atroces transformaciones autoritarias de gobiernos corruptos e ineficaces. La descomposición económica que acarree puede ser brutalmente dolorosa.
 
** 2.- El presidente sigue sin responder una pregunta central: por las millonarias inversiones de Sedatu alrededor de su rancho La Chingada (construirá parques, ciclovía, vialidades, con dinero público), ¿va a aumentar la plusvalía de sus terrenos, sí o no? Así de sencillo.
 
 
RAYMUNDO RIVA PALACIO / ESTRICTAMENTE PERSONAL (EL FINANCIERO)
 
El engaño del usuario 12
El 17 de noviembre del año pasado, el fiscal interino en la Corte del Distrito Este en Brooklyn, Seth DuCharme, le notificó a la jueza Carol Amon que el gobierno de Estados Unidos se desistía de las acusaciones en contra el general Salvador Cienfuegos, por recibir sobornos del Cártel de los Beltrán Leyva a cambio de protección por razones políticas, pero insistió que era “un caso fuerte” por lo bien documentado de la investigación de la DEA. A la luz de las pruebas que envió el gobierno estadounidense a México, esas pruebas resultaron pólvora mojada, y podrían ser uno de los fiascos públicos más sonados de esa agencia.
 
La revisión de decenas de mensajes de BlackBerry que envió el Departamento de Justicia de Estados Unidos a la Fiscalía General para que investigara y procesara al ex secretario de la Defensa, muestran deficiencias e inconsistencias que se describieron ayer en este espacio, y también la forma como la DEA creyó lo que Daniel Isaac Silva Gárate, apodado el H-9, le dijo a su jefe Juan Francisco Patrón Sánchez, el H-2, que tomaron como verdaderos los mensajes enviados desde el móvil de “Zepeda”, presuntamente el que usaba el general Cienfuegos para comunicarse con ese narcotraficante de tercer nivel en el cártel.
 
De acuerdo con el expediente dado a conocer por el gobierno mexicano, el método de comunicación que tenían el H-2 y el H-9 consistía en 11 celulares cada uno, cuyos usuarios eran, entre los más utilizados el periodo referido, “Superman”, “Batman”, “Spartacus”, “Samantha” y “Thor”. Hay otros mensajes de subalternos de ellos, que aportaban información de apoyo. En ese sistema creado para esconder su identidad, aparece un tercer usuario cuyos mensajes servían para apoyar lo que decía Silva Gárate a Patrón Sánchez, que supuestamente probaban que tenían comunicación con el general Cienfuegos, cuyo apellido materno es Zepeda. Ese tercer usuario, “Zepeda”, sólo enviaba mensajes al celular del H-9, quien de esa forma lo convirtió en el móvil de su usuario 12.
 
A través del usuario 12, Silva Gárate endulzó el oído de Patrón Sánchez, quien se percibe a través de los mensajes como una persona acomplejada y aspiracional. En un mensaje, cuando se supone que el H-9 está con el general Cienfuegos el 9 de diciembre de 2015 (página 78), le pidió: “DÁgalA que traigo un gusto que nunca había sentido que me siento tranquilo y vamos a seguir asiendo las cosas bien”. Poco después (página 89), añadió: “Q primero dios sueÁ=0 con ser grande, pero tambiÁCn quiero cambiar la historia de la mafia que no me anden buscando para matarme quiero hacer todo lo mejor para que me quieran”.
 
Aunque esta parte es subjetiva, permite ver la necesidad de Patrón Sánchez de tener un respaldo como el del secretario de la Defensa, pero no provocó que la DEA profundizara y aclarara las contradicciones en su investigación. Parecería que estaba tan deseosa de que fuera cierta, como la del H-2 que su protector fuera el general Cienfuegos. Por ejemplo, el mismo 9 de diciembre, cuando se dio el supuesto primer encuentro entre el H-9 y el general, le envía otro mensaje al H-2, “El padrino me dio el nombre de Salbador Sinfuego Sepeda”, que genera una duda seria que, cuando menos como hipótesis, debió haber sido planteada.
 
¿No sabía Silva Gárate que iba a hablar con el secretario de la Defensa Cienfuegos? Aunque no se precisa eso en el expediente, que empieza ese mismo día lo que entregó el Departamento de Justicia al gobierno mexicano, tampoco se explica –porque lo compartido fue información de inteligencia en nivel de materia prima- cómo procesaron mensajes futuros donde las dudas del H-2 no se reflejaron en cómo resolvió las suyas, si las llegó a tener, la DEA.
 
Mensajes clave sobre la duda de si el “Padrino” era el “Padrino”, y si “Zepeda” era realmente Cienfuegos, aparecieron en la última semana de noviembre de 2016. El día 24 (página 521), después de hablar con personas de su confianza, Patrón Sánchez le escribió a Silva Gárate: “La sra le dice a la Cinthya que el padrino que creo no es real”. Inmediatamente le responde el H-9: “Q si es el que digo yo”. La información que le habían dado al H-2 ese día era que el “Padrino” era un “militar retirado” que era “era amigo del secretario de la Defensa”.
 
El H-2 le decía al H-9 que se iba a “volver loco” por esta información contradictoria, y le decía que si era en realidad Cienfuegos, no habría problema, pero que si no, como lo expresó casi una hora y media después de los intercambios con sus dudas (página 470), “voy a venir matando gente”. El H-9 le respondió, presuntamente citando al general: “Que por favor le tenga confianza”. El H-2 se tranquilizó, de acuerdo con los mensajes difundidos, y concluyó que si no era el general Cienfuegos quien los estaba apoyando, sí había un militar que los está “cuidando”.
 
Los mensajes enviados por el Departamento de Justicia muestran a un general cursi, afeminado, mendigando por dinero ante un narcotraficante menor, deseoso de ayudar a un cártel desmoronándose, que se contrapone con la personalidad del ex secretario de la Defensa. No hay, en la información divulgada, referencias a perfiles del general o del H-2 y el H-9 que ayudaran a contrastar su carácter con los mensajes.
 
La DEA no se cuestionó nunca la posibilidad que “Zepeda” no fuera Cienfuegos, como reflejó DuCharme en la presentación del caso, donde afirmó que la investigación incluía “numerosas comunicaciones entre el acusado y un líder del cártel del H-2”, donde “el acusado discutía su ayuda histórica con otras organizaciones de narcotráfico, así como comunicaciones en las cuales el acusado es identificado por nombre, título y fotografía”. El usuario 12 parece que también les tomó la medida, incluso sin habérselo propuesto.
 
 
FRANCISCO GARFIAS / ARSENAL (EXCÉLSIOR)
 
Otra mala noticia
Fue una mañanera para el desaliento. La demora en el abasto de la vacuna de Pfizer que anunció ayer el Presidente ralentiza el Plan Nacional de Vacunación.
 
En consecuencia, está en duda la meta oficial de inmunizar a toda la población de adultos mayores antes de que termine marzo. “Dependerá de la disponibilidad”, dice ahora López Obrador.
 
Este martes llega la mitad de las vacunas anunciadas por la farmacéutica estadunidense —alrededor de 200 mil— y hasta dentro de tres semanas tendremos un nuevo cargamento que repondrá las dosis retrasadas.
 
Un lapso que podría ser de vida o muerte para el personal sanitario que está en primera línea de la batalla contra covid.
 
“Lo que necesitamos es puntualidad, coherencia. No que disminuya, sino que se vaya ampliando día con día”, nos dijo el doctor Samuel Ponce de León, coordinador de la Comisión de Respuesta al Covid-19 de la UNAM.
 
La consecuencia de la suspensión obligada del programa de vacunación es que se retrasa todo el esquema. Se retarda más la vacunación a una población que de urgencia requiere su dosis.
 
El doctor Ponce de León hace cálculos y llega a un número: si tomamos como base 500 mil dosis por semana y el retraso se extiende a cuatro semanas, estaríamos hablando de un millón de vacunas que se aplicarían más tarde.
 
El también coordinador del Programa Universitario de Investigación en Salud no quiso entrar en especulaciones sobre el costo de este retraso ni la participación de los “servidores de la nación” en las brigadas de vacunación.
 
Sugirió, eso sí, utilizar estas tres o cuatro semanas para optimizar el sistema de distribución de vacunas. “Que no esté suministrado por un solo proveedor”, dijo.
 
** En la mañanera, el Presidente declaró que Pfizer redujo la entrega de la vacuna en todo el mundo porque la ONU ha pedido que se entreguen vacunas a países que tienen más dificultad. “Por eso Pfizer está reduciendo la entrega”, dijo.
 
Fuentes de la farmacéutica nos aseguran, sin embargo, que la baja en el abastecimiento de las dosis, a nivel mundial, nada tiene que ver con los países pobres ni con la ONU.
 
“Pfizer va a ampliar la planta de vacunas en Bélgica. Eso implica parar la producción. Viene un retraso para todos los países, incluido México”, nos dicen.
 
“¿Cuál es el tema? El compromiso del contrato con México se va a cumplir. Los tiempos de entrega son los que cambiaron. Digamos que al cierre del primer trimestre sí se van a entregar las dosis pactadas”, aseguran.
 
Y más: “Son tres semanas en las que se deja de entregar vacunas. Ya después llegarán el doble o el triple para cumplir con el compromiso. Esos son los datos duros”.
 
De lo que no tienen ni idea es de dónde salió la versión de que México aceptó la reducción de la entrega de las vacunas Pfizer para que los países pobres tengan acceso a ellas.
 
“No se trata de eso. Es un tema de que necesitan parar la planta para meter más infraestructura”, aseveraron.
 
Sobre la reacción del gobierno federal ante el anunciado retraso nos dicen que el secretario de Hacienda, Arturo Herrera, ha sido coherente y lo ha tomado bien.
 
“En la parte de Salud tampoco hay reacción negativa. Imaginábamos algo más fuerte. Ha habido comprensión”, puntualizan.
 
** Ricardo Anaya es el primero que se anota en la lista de los presidenciales para el 2024. Lo hizo con más de tres años de anticipación.
 
El anuncio lo hizo el excandidato presidencial del PAN en un video que subió a redes sociales para revelar también que no aceptó la candidatura a diputado federal plurinominal que le ofreció el CEN del PAN.
 
“Quiero concentrarme desde ahora en el 2024, dedicarme de tiempo completo en volver a recorrer todo nuestro país. No estar en una tribuna o en una oficina, sino en la calle, con la gente”.
 
En una primera etapa, el panista va a visitar mil municipios, sin descuidar las recomendaciones sanitarias de sana distancia, áreas ventiladas y cubrebocas donde sea necesario.
 
El principal objetivo es escuchar los problemas, necesidades, anhelos de la gente, para sentirlos como propios.
 
Nos queda claro que Ricardo aprendió de la elección pasada: es imprescindible recorrer territorio para ganar una elección. “Enmendó el error del 2018”, nos dijo Santiago Taboada, alcalde de Benito Juárez.
 
Taboada, por cierto, nos adelantó que planteará esta semana la ampliación de los horarios de los restaurantes, que ya pueden servir en exteriores —terrazas, banquetas—, pero sólo hasta las seis de la tarde.
 
Hicimos ayer un recorrido por restaurantes de la colonia Del Valle —en uno de ellos nos topamos con el alcalde— y el panorama era desolador.
 
Taboada tuvo un gesto de solidaridad digno de mención. No le querían cobrar la cuenta en el lugar al que acudió a comer. Se negó tajantemente a aceptarlo. De por sí sólo estaba ocupada otra mesa.
 
 
PASCAL BELTRÁN DEL RÍO / BITÁCORA DEL DIRECTOR (EXCÉLSIOR)
 
El silencio
Washington DC.— La capital del país que aprendió a tratar el día de la toma de posesión de su presidente como una exaltación de la democracia —parte ceremonia solemne, parte bulliciosa fiesta— hoy está callada, trabada, expectante.
 
Aunque no le han faltado procesos electorales contenciosos a esta nación, jamás se había visto un desenlace como el actual: el mandatario saliente, encerrado a piedra y lodo en la Casa Blanca desde hace seis días; las calles de esta ciudad tomadas por 25 mil integrantes de la Guardia Nacional y la Policía Militar, hospedados en los mismos hoteles que los periodistas; vehículos castrenses y barreras que cortan el paso hacia el Capitolio, la sede de la toma de posesión y escenario, hace apenas dos semanas, de un asalto violento por parte de simpatizantes del candidato perdedor de los comicios, que trataban de impedir la certificación del resultado de la votación; rumores de sedición en las fuerzas de seguridad, que llevan al FBI a revisar los antecedentes de todo el personal desplegado para el acto público más vigilado en la historia de Estados Unidos.
 
Pero el silencio que se ha tendido sobre Washington, como una pesada manta, no sólo tiene que ver con los temores que provoca la división y la confrontación políticas, sino también con el saldo de la pandemia por covid, la cual ha dejado alrededor de 400 mil fallecidos en la sociedad estadunidense en menos de un año, cifra semejante a la de los soldados de este país que cayeron en cuatro años de combates durante la Segunda Guerra Mundial.
 
No, nadie en Washington recuerda algo así. Ha pasado siglo y medio desde la última vez que un presidente saliente evitó asistir a la toma de posesión de su sucesor. El país también estaba dividido en aquel lejano 1869, pues aún estaba fresco el recuerdo de la Guerra Civil, pero aquella vez fue, sobre todo, la obstinación del presidente entrante, el general Ulysses Grant, de distanciarse de su predecesor, Andrew Johnson, lo que provocó que el segundo no fuera parte de la ceremonia (Grant no quiso viajar en el mismo carruaje que Johnson y éste optó por no ir).
 
Ahora es claramente el mandatario saliente, Donald Trump, quien no quiere estar cerca de su sucesor, Joe Biden, quien, insiste el primero, se robó la presidencia en una elección fraudulenta, una afirmación sin pruebas que ha incendiado los ánimos de los seguidores de Trump y los condujo a muchos de ellos a asaltar el Capitolio el 6 de enero pasado.
 
El desaire también lo protagoniza la primera dama saliente, Melania Trump, quien se rehúsa a participar en el tradicional recorrido por la Casa Blanca que se ofrece a la primera dama entrante.
 
Ayer ella grabó un video en el que llamó a los estadunidenses a preferir la paz sobre la violencia, pero ese mensaje difícilmente impedirá que termine su estancia en la mansión de la avenida Pensilvania como la primera dama menos popular, algo que comparte con su esposo, quien cierra su cuatrienio con un apoyo de apenas 34%, once puntos por debajo del que tuvo en su mejor momento.
 
Mañana no se escucharán los gritos de algarabía que siempre han acompañado la juramentación del nuevo presidente. Esta vez, ondearán en su lugar cerca de 200 mil banderas, colocadas en The National Mall, la gran explanada que une los memoriales de Lincoln y Washington con la sede legislativa y que representarán a los estadunidenses que no podrán asistir a la asunción de Biden por la pandemia y división, dos cosas cuya cura será todo un reto.
 
Dos horas antes de que el nuevo mandatario coloque su mano sobre la Biblia y asuma formalmente el cargo, Trump habrá tenido su ceremonia de despedida en la base Aérea Andrews, y de ahí volverá a su residencia, en su club de golf de Florida, donde lo seguirán tratando como una celebridad y él les seguirá contando cómo le robaron la elección.
 
Quizá sólo Biden pueda romper el silencio que se ha apoderado de esta capital. Pero para ello tendrá que pronunciar el miércoles un discurso memorable, emotivo e inspirador, adjetivos que poco se ajustan a su personalidad gris y su oratoria plagada de tartamudeos.
 
 
JORGE FERNÁNDEZ MENÉNDEZ / RAZONES (EXCÉLSIOR)
 
Más allá de Cienfuegos
Mucho se ha hablado en estos días de los conflictos que podría causar a la relación entre México y Estados Unidos la divulgación de la investigación que realizó la DEA sobre el general Salvador Cienfuegos. Y es verdad, la divulgación de información confidencial (aunque en términos concretos son pocos los verdaderos datos que surgen de ese documento) será, en el futuro inmediato, un problema.
 
Pero era un problema mucho mayor dejar todo bajo una sombra de duda, particularmente porque los acusadores estuvieron muy lejos de mantener silencio y en la batalla mediática (y política) la opción al no divulgar el informe de la agencia antidrogas terminaba siendo perder-perder: se perdía por la acusación original y se volvía a perder por el sospechosismo que impregnaría a las razones para exculpar al general.
 
Difundir el material de la DEA era importante para demostrar que la acusación no tenía sentido, que es una investigación plagada de falsas suposiciones y errores muy gruesos de interpretación. Y, para colmo, sin pruebas. Ni una sola involucra a Cienfuegos con los narcotraficantes que eran espiados por la DEA.
 
Coincido, entonces, en que se tenía que difundir, aunque ello generara un costo, la investigación para demostrar lo endeble que era y la manipulación de la que fue objeto. Creo que no era necesario que fuera el Presidente el que hablara tanto sobre el tema y criticara personalmente a la DEA y a la justicia estadunidense, porque su actuación ante este tipo de eventos tendría que ser con mayor distancia. Era un tema en el que el personaje que debía salir a escena era el fiscal Alejandro Gertz Manero. Pero como ya hemos dicho, el presidente López Obrador no suelta el balón ni quiere hacerlo. Todos los balones son suyos, aunque le den marcación personal, se equivoque por la presión y el resto del equipo se quede esperando su turno para jugar.
 
Pero el tema Cienfuegos no es el único que puede generar problemas en la agenda bilateral. En el gobierno de Trump, la relación con México se basaba en concretar los temas puntuales que pedía éste, al tiempo que el mandatario no se metía en muchas otras cosas. Trump es otro que no suelta el balón y la inestabilidad es uno de los productos directos de ese narcisismo y descontrol.
 
Con Biden será muy diferente y el gobierno federal tendrá que revisar por completo su forma de relacionarse y trabajar con EU. La relación presidencial será menos importante que la institucional, pero también habrá en la administración Biden una agenda que no cambiará cada día de acuerdo a lo que el presidente vea en la televisión y escriba en Twitter.
 
Los temas de seguridad tendrán que ser revisados casi en su totalidad. En estos dos años la colaboración real fue escasa y la desconfianza mutua. De nuestra parte, tenemos que cambiar agenda y estrategia. Pero hay mucho más que está pendiente: un tema central, en términos reales más importante que el caso Cienfuegos, es el energético.
 
Sea Trump o Biden el que esté sentado en la Casa Blanca, el mensaje dirigido a México es el mismo: respeten los contratos y el marco legal en el que se establecieron. Con Trump, el margen era mayor porque el propio presidente no creía en las energías alternas y renovables, pero con Biden será completamente diferente: Biden hará una apuesta enorme para una reconfiguración energética de la Unión Americana para basarse en las energías renovables. Muchas de las inversiones energéticas realizadas por empresas de Estados Unidos en México parten de esa visión, desde el gobierno de Obama y continuaron durante el de Trump.
 
El T-MEC tiene un capítulo energético que prácticamente obliga a compatibilizar las agendas energéticas de los tres países. Si se divulga el expediente Cienfuegos de la DEA, lo peor que puede pasar es que la relación con esa agencia se deteriore, pero si se rompe en términos energéticos, Estados Unidos y Canadá pueden dejar a México sin energía en un par de días.
 
Súmele el medio ambiente y el aprovisionamiento de vacunas, además del tratamiento de la pandemia, y verá que esos son los verdaderos desafíos. Lo de Cienfuegos, su regreso a México y la divulgación de la pésima investigación realizada en su contra, influirá en la relación bilateral. Pero los temas más delicados que tendrá que tratar López Obrador con Biden son otros y definirán mucho más el futuro del país.
 
** Sinaloa
 
En muchos estados la elección será más compleja de lo que creen o dicen en Palacio Nacional. Uno de esos estados es Sinaloa. En Morena, la designación de Rubén Rocha ha dejado heridas serias en el partido e impugnaciones que se deberán resolver en tribunales. En círculos del oficialismo se ha dicho incluso que el gobernador Quirino Ordaz ya habría negociado el estado. Pero la verdad es que la que se está fortaleciendo es la alianza opositora. Quirino es un gobernador bien evaluado y tiene varias cartas para jugar, asumiendo que el candidato de la alianza surgirá del PRI. Ahí están Jesús Valdez (presidente del PRI local), el senador Mario Zamora, bien visto por el PAN; Juan Alfonso Mejía (secretario de Educación) también con una buena relación con el PAN, y Ricardo Madrid, el secretario de desarrollo social. Será, como Sonora, una elección muy disputada.
 
 
JAVIER SOLÓRZANO ZINSER / QUEBRADERO (LA RAZÓN)
 
La inquietud en medio de la esperanza
Provoca una inquietante confusión la estrategia de vacunación a lo que se suma la decisión de Pfizer de detener la producción por un reacomodo para la producción de las vacunas en sus laboratorios en Bélgica.
 
En medio de la rebatinga por las vacunas, en el mundo hemos entrado en una carrera donde pareciera que lo único que importa es el dinero, el capitalismo salvaje está determinando quién tiene acceso a ella y quién no.
 
La ONU está intentando hacer un alto en el camino, porque está claro que muchos gobiernos están materialmente imposibilitados para comprar las vacunas, lo que los coloca en una situación de total desventaja, poniendo en un mayor riesgo la vida de sus gobernados.
 
Bajo este escenario, con las desigualdades sociales y económicas existentes, podemos terminar en medio de una catástrofe de dimensiones insospechadas, si no sé es capaz de entender la importancia de asumir con sensibilidad y equidad de distribuir las vacunas entre todos los países.
 
No hacerlo acabará por provocar una confrontación mundial con derivaciones sociales de trascendencia inédita y, sobre todo, de escenarios apocalípticos.
 
Paradójicamente, las vacunas pueden ser una oportunidad para buscar, aunque sea precariamente, una mayor equidad en el mundo. No es que las cosas vayan a cambiar de manera radical con una justa distribución de las vacunas, sino que de fondo pudiera ser que a través de voluntad y consenso se presenten nuevos reordenamientos en un mundo cargado de desigualdades.
 
Sin embargo, el proceso requiere de estrategias inteligentes y sensibles. En un país como el nuestro los objetivos debieran estar en las zonas con la mayor densidad de habitantes, en la población económicamente activa sin dejar de atender a la tercera edad. Lo que es claro es que si no se piensa en quienes mantienen la economía no va a haber manera de revertir las cosas.
 
Lo urgente está en resolver el problema de salud sin dejar de pensar en lo económico, sin atender lo primero no vamos a entrar a una nueva etapa en la vida del país.
 
El Gobierno está metido en un reto mayúsculo. Una experiencia que debería de aprovecharse es la larga tradición de vacunación del país a lo largo de décadas. A finales de los 90, con el doctor Kumate al frente de la Secretaría de Salud, se llevó a cabo una gran estrategia de vacunación que hoy rinde frutos en la salud de millones de ciudadanos.
 
Es claro que hoy estamos bajo otros escenarios por las urgencias que tenemos y porque la crisis alcanza a todo el mundo, pero dicha experiencia se debe tomar en cuenta. Los países que van a salir más rápido de la pandemia son los que tengan la mejor estrategia de vacunación.
 
En este renglón estamos un tanto cuanto entrampados entre otras razones porque las vacunas no están llegando con la celeridad que el Gobierno ofreció.
 
Hay muchas preguntas respecto a la estrategia. El fantasma del perverso uso político con la vacuna no deja de rondar entre nosotros. Asimismo, no está muy claro cuál es la base de datos con la que está trabajando para saber a quién ya se vacunó, hay muchas quejas de personal de salud, lo que incluye camilleros y quienes están colaborando de manera generosa en ambulancias; anoche el afamado y cuestionado vocero aseguró que se va a modificar la distribución.
 
Otro asunto estratégico es la transparencia. Por un lado, el Presidente pide transparentar todo y, por el otro, Marcelo Ebrard dice que no es del todo posible ya que las empresas lo impiden.
 
No es casual que la llegada de las vacunas, la distribución, la transparencia, la base de datos estén generando inquietud en medio de la esperanza.
 
** Resquicios
Siguen sin estar claras las razones por las que el Gobierno no quiere que el sector privado participe en esta etapa de la pandemia. Le adelantamos algo: aunque no quiera lo va a terminar por llamar, no puede enfrentar solo la pandemia.
 
 
SERGIO SARMIENTO / JAQUE MATE (REFORMA)
 
Pandemia domada
El 26 de abril de 2020 el presidente López Obrador difundió un video en el que decía: «Se siguen cumpliendo las medidas al pie de la letra y eso nos ha ayudado muchísimo, por eso no tenemos desbordamiento, no se saturan los hospitales… Vamos bien porque se ha podido domar la pandemia, en vez de que se disparara como ha sucedido desgraciadamente en otras partes». Al día siguiente afirmó en Twitter: «Tuvimos reunión para seguir domando la pandemia… El pueblo de México se cuida, se autolimita y se gobierna a sí mismo; es ejemplar».
 
Ese 26 de abril, cuando el mandatario declaró por primera vez que la pandemia estaba domada, el país registró 1,001 nuevos contagios y 87 muertes, según worldometers.info. Este 17 de enero de 2021 hubo 20,523 contagios y 1,219 muertes. No parece que la pandemia haya sido nunca domada en México. Tampoco se aprecia que la curva se haya aplanado, como tantas veces afirmó el subsecretario de Salud, Hugo López-Gatell.
 
En abril de 2020 el país estaba sometido a la Jornada Nacional de Sana Distancia. Esta medida detuvo la operación de miles de empresas que el gobierno consideró «no esenciales». El confinamiento, que no afectaba a los proyectos personales del Presidente, se ordenó originalmente durante cuatro semanas, del 23 de marzo al 19 de abril, pero después se prorrogó hasta el 30 de mayo. Las consecuencias económicas fueron brutales, pero la curva de contagios no se aplanó.
 
Ni siquiera la política gubernamental de no aplicar pruebas ha ocultado el fracaso del esfuerzo. En México el subsecretario López-Gatell rechazó la realización de pruebas porque consideraba que era mejor usar los recursos para tratar a los pacientes. Afirmaba que hacer pruebas no permite un «mejor control» epidemiológico. Su posición contrastaba con la insistencia de la Organización Mundial de la Salud de realizar «pruebas, pruebas, pruebas».
 
Una de las consecuencias de la falta de pruebas en México ha sido ocultar las cifras verdaderas de contagios y muertes. Aun así, México registra 140,704 muertes oficiales por la pandemia, la cuarta peor cifra del mundo, lo cual equivale a 1,085 fallecimientos por cada millón de habitantes. La tasa de mortalidad por casos confirmados en nuestro país era de 8.57 por ciento el 15 de enero, la segunda peor del mundo, según Statistacom, muy por arriba del 2.1 por ciento registrado por la Organización Mundial de la Salud a nivel global.
 
«México está dando un ejemplo en el mundo porque logramos aplanar esta curva y evitar que se saturaran los hospitales sin medidas coercitivas, sin el uso de la fuerza», declaró el presidente López Obrador el 9 de junio de 2020. «Esto no se ha logrado en otras partes del mundo». La verdad es que es difícil encontrar otros países en que las consecuencias del Covid, económicas, en contagios y en vidas, hayan sido peores. Sí, es verdad, que en México no se aplicaron en general medidas coercitivas, o de fuerza, lo cual es de agradecer, pero los confinamientos han tenido un costo económico enorme sin haber domado la pandemia.
 
Son muchos los errores cometidos. No hacer pruebas es el primero, ya que estas nos habrían permitido aislar contagios en lugar de frenar toda la economía. No promover de manera más agresiva el uso de mascarillas es el segundo.
 
Por lo pronto, la realidad es que no hemos domado a la pandemia. La pandemia, más bien, ha domado a México. Y es lamentable. Otros países han hecho las cosas mucho mejor. Deberíamos aprender de su ejemplo.
 
** SERVIDORES De por sí son pocas las vacunas, pero el Presidente ha señalado que no solo se vacunará al personal médico de primera línea, sino a todos los elementos de las brigadas de vacunación, incluyendo a los «servidores de la nación», cuyo único propósito es político. Es un abuso y una injusticia.