Laudato Si

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Hay farisaicos que dicen practicar las enseñanzas de nuestro seráfico padre San Francisco de Asís.
Dicen que practican la pobreza franciscana y que siguen la filosofía del pobrecillo de Asís.
Si así fuera, no promoverían el uso de los combustibles fósiles, principal responsable del cambio climático que amenaza la vida en la tierra.
El cambio climático derrite los polos, inunda islas y perturba la naturaleza.
De no reconvertirse, acabará con la humanidad en poco tiempo.
Para quienes dicen seguir el ejemplo de San Francisco, este domingo compartimos un poema del santo amante de la naturaleza, del sol, del viento, del agua; en la cual se inspira la encíclica “Laudato Si”, ALABADO SEAS, del papa Francisco sobre el cuidado de nuestra casa común:

Altísimo y Omnipotente buen Señor
Tuyas son las alabanzas, la gloria y toda bendición.
Alabado seas, mi Señor, en todas tus criaturas,
Especialmente en el hermano sol,
Por quien nos das el día y nos iluminas.
Y es bello y radiante con gran esplendor,
De ti altísimo lleva significación.
Alabado seas, mi Señor, por la hermana luna y las estrellas,
En el cielo las formaste claras preciosas y bellas.
Alabado seas mi Señor, por el hermano viento
Y por el aire y la nube y el cielo sereno y todo tiempo,
Por todos ellos a tus criaturas das sustento.
Alabado seas, mi Señor por la hermana agua,
La cual es muy humilde, preciosa y casta.
Alabado seas mi Señor, por el hermano fuego,
Por el cual iluminas la noche,
Y es bello alegre vigoroso y fuerte.
Alabado seas, mi Señor, por la hermana nuestra madre tierra,
La cual nos sostiene y gobierna
Y produce diversos frutos con coloridas flores y hierbas…