PRINCIPALES COLUMNAS A NIVEL NACIONAL ESTE MIÉRCOLES 02 DE DICIEMBRE

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COLUMNAS MIÉRCOLES 02 DE DICIEMBRE
 
 
BAJO RESERVA (EL UNIVERSAL)
 
** AMLO y el milagro de 2020
Nos hacen ver que en medio de escapularios, imágenes y el toque de madera, ahora dentro de la llamada Cuarta Transformación ya se vivió ¡un milagro! Ayer, durante su mensaje con motivo del segundo año de su Presidencia, el titular del Poder Ejecutivo, Andrés Manuel López Obrador, dijo que aunado a la estrategia que su gobierno aplicó para enfrentar la crisis económica que agudizó la pandemia, fue el envío de remesas por parte de los mexicanos que viven en Estados Unidos, envíos a los que les atribuyó una explicación divina. «Esta estrategia coincidió con el aumento del 10 por ciento de las remesas enviadas de Estados Unidos por nuestros paisanos migrantes a sus familiares; este año, a pesar de la pandemia, esos envíos de dinero llegarán a la suma récord de 40 mil millones de dólares, lo cual beneficiará a 10 millones de familias que están recibiendo, en promedio, 350 dólares mensuales. Esta muestra de fraternidad, de heroísmo por parte de nuestros connacionales en el extranjero, puede calificarse como una especie de milagro social que fortalece nuestra creencia en la extraordinaria fraternidad del pueblo de México». Ojalá vengan más milagros.
 
** El desafuero del senador y aspirante a gobernador
Vaya sacudida dieron ayer martes al senador morenista Cruz Pérez Cuéllar, pues la Fiscalía General del Estado de Chihuahua solicitó a la Cámara de Diputados su desafuero luego de que obtuvo una orden de aprehensión en su contra por presuntamente haber recibido dinero de una «nómina secreta» del ex gobernador priísta de la entidad César Duarte. Don Cruz, de origen panista, busca la candidatura de Morena a la gubernatura, cargo por el que ya compitió en la pasada elección bajo las siglas de Movimiento Ciudadano, y quedó en cuarto lugar. Convertido en morenista, busca nuevamente la gubernatura, aunque quizá ahora tenga que dedicar sus esfuerzos a su defensa más que a una candidatura. Una eventual salida de la contienda de Pérez Cuéllar, nos comentan, favorece la llegada de algún candidato o candidata con mayor arraigo en el morenismo, uno de ellos, nos dicen, el diputado federal Juan Carlos Loera de la Rosa.
 
** El nuevo pleito interno de Morena
Nos comentan que en Morena hay quienes piensan que cuando en el partido aún sangran las heridas que causó el proceso de sucesión en la dirigencia nacional, ya se ven venir nuevos choques que amenazan la salud del partido en el gobierno. Se trata de las definiciones de candidatas y candidatos a las gubernaturas que estarán en juego el próximo año. Nos dicen que el choque entre los puros y los moderados del partido por influir en las candidaturas está ya a todo lo que da. De hecho, nos recuerdan, esas diferencias ya ocasionaron que Morena rompiera su promesa de alianza con su socio el Partido Verde para la gubernatura de San Luis Potosí, y amenaza a otras alianzas más. Nos hacen ver que si Morena aguantó el choque por la dirigencia, quién sabe si podrá salir bien librado del pleito por las candidaturas. El riesgo, nos dicen, es que este pleito interno acabe por contaminar la elección en el Congreso, donde Morena no puede fallarle al presidente Andrés Manuel López Obrador perdiendo la mayoría y a algunos de sus aliados.
 
 
TEMPLO MAYOR (REFORMA)
 
** Allá por 1888, Jack El Destripador aterrorizó a Londres con múltiples asesinatos. El arma homicida: un bisturí. ¿Esto hizo que el gobierno británico prohibiera el uso de los bisturíes en todo el reino? Obviamente no, pues sería ilógico culpar al instrumento de su mal uso.
Bueno pues justo eso es lo que está pasando en México con el outsourcing.
Muy a su estilo, el gobierno de Andrés Manuel López Obrador prefiere demoler en lugar de corregir, exterminar en lugar mejorar, amputar en lugar de curar. Porque la subcontratación se ha satanizado en este gobierno, pero la realidad es que es un esquema de trabajo legal no sólo aquí, sino a nivel internacional. Y si no lo creen, pregúntenle a todas las empresas norteamericanas que ya están dudando en mantener sus inversiones en México ante la reforma que se quiere aprobar esta semana.
Seguramente hay empresas que abusaron de la figura del outsourcing y defraudaron tanto al fisco como a sus propios trabajadores, pero por unos cuantos el gobierno federal quiere que paguen los 5 millones de mexicanas y mexicanos cuyo empleo está en riesgo con esta reforma.
Por lo visto la Cuarta Transformación terminará convirtiéndose en la Gran Prohibición.
 
** El que anda muy movido es el chiapaneco Eduardo Ramírez, tratando de devolverle protagonismo al Senado y quitándole el sambenito de oficialía de partes de la 4T. Y aunque algunos de sus compañeros morenistas lo ven con recelo, otros aplauden que se involucre más en temas que van y ven más allá del Paseo de la Reforma.
 
** Y cuando despertó… Dinamarca ya estaba ahí.
Tal y como lo prometió el Presidente, desde ayer vivimos en la república mexidanesa.
Eso quedó bien claro tras escuchar ayer a Andrés Manuel López Obrador desde el mismísimo Palacio Nacional.
En lo que fue su séptimo, no, octavo, ¿noveno? informe de gobierno, el mandatario contó que de 100 compromisos que hizo al inicio del sexenio, ya cumplió 97, por lo que no queda claro qué hará los próximos cuatro años. Según lo que dijo, todo lo ha hecho bien y no ha tenido un solo error, de ahí que no fue necesario hacer ni tantita autocrítica. Entre sus logros incluyó la ceremonia del Grito y el desfile de Independencia, y por supuesto las remesas que mandan los paisanos.
Vaya, tan bien está la cosa en la Dinamarca de Norteamérica, que seguramente la pandemia está bajo control pues la mayoría de los invitados al informe no llevaban cubrebocas. ¡Bienvenidos al primer mundo! Velkommen!
 
 
TRASCENDIÓ (MILENIO)
 
** Que AMLO asume su primer compromiso medioambiental internacional al participar, junto con líderes de otros 13 países, en un Panel de Alto Nivel para propugnar un manejo ciento por ciento sostenible de los mares, con una serie de ambiciosas medidas dirigidas a revertir daños y abandono, todo con seguimiento puntual de la organización Oceana, que encabeza Renata Terrazas en México. Entre los gobernantes involucrados figuran el canadiense Justin Trudeau, el chileno Sebastián Piñera, la noruega Erna Solberg, el portugués António Costa y el japonés Yoshihide Suga, entre otros.
 
** Que los líderes en la Cámara de Diputados perfilaron un vertiginoso cierre de periodo ordinario con las aprobaciones al vapor de las reformas en subcontratación laboral y sistema de pensiones, así como la despenalización del uso lúdico de la mariguana la próxima semana. La Junta de Coordinación Política, encabezada por el morenista Ignacio Mier, programó además dos sesiones presenciales, 14 y 15 de diciembre, para discutir y votar reformas constitucionales, entre ellas la del Poder Judicial recién aprobada por el Senado.
 
** Que basados en las cifras de la Canirac de que el cierre de 9 mil restaurantes ha implicado la pérdida de medio millón de empleos en la capital, empresarios del sector cuestionan que en Benito Juárez continúen las clausuras mientras el alcalde panista, Santiago Taboada, se gasta 42 millones de pesos en una alberca semiolímpica en plena pandemia, obra asignada a Promotora Deportiva Cultural y de Espectáculos, como consta en un oficio del 23 de agosto. Lo peor, dicen, es que no hay piso parejo, pues se procede contra unos negocios y se solapa a otros.
 
 
FRENTES POLÍTICOS (EXCÉLSIOR)
 
1.  Solidaridad. México, al igual que muchas otras naciones, enfrenta los efectos de una pandemia inédita, por lo mismo, ha requerido de la solidaridad y el apoyo de todas las esferas de la sociedad como los ofrecidos por los hospitales privados. Andrés Manuel López Obrador, presidente de México, destacó esa solidaridad. “No nos hemos visto rebasados, hemos procurado que a ningún enfermo le falte atención médica y hospitalaria y hemos salvado miles de vidas. No podría dejar de mencionar la solidaridad y el humanismo demostrado por fundaciones de empresas y hospitales privados que desde el primer día de la pandemia nos están apoyando para atender enfermos de covid y otros padecimientos”. Los acuerdos se generaron gracias a la coordinación entre Olegario Vázquez Aldir, miembro del consejo asesor empresarial y presidente ejecutivo de Grupo Empresarial Ángeles, y el canciller Marcelo Ebrard. Juntos, aportando lo mejor para el país.
 
2.   Relaciones peligrosas. La Fiscalía General de Chihuahua envió a la Cámara de Diputados una solicitud para retirar el fuero al senador por Morena Cruz Pérez Cuéllar, a fin de iniciarle un proceso penal por peculado agravado, al haber sido parte de la red de corrupción creada por el exgobernador César Duarte Jáquez. El fiscal estatal, César Peniche, dijo que “se presentó la solicitud de declaración de procedencia, para actuar en ejercicio de la acción penal”. La acusación por la que se le investiga y por la cual se liberó orden de aprehensión es por haber recibido dinero de parte de César Duarte, alrededor de 15 millones de pesos, como parte de su red de corrupción. La mala: Pérez Cuéllar ya estaba pensando en lanzarse para gobernador. ¿Y ahora?
 
3.   Hay ruta. “Hoy, cuando cumplimos dos años de gobierno, puedo sostener, con hechos y en honor de la verdad, que hemos avanzado en transformar a México”, destacó Andrés Manuel López Obrador en su mensaje a la nación. Dijo que su gobierno enfrentó la pandemia, “en vez de quedarnos con los brazos cruzados, decidimos enfrentar la crisis sanitaria y económica con entrega, eficacia y con estrategias no convencionales que nos han permitido ir saliendo”. Aseveró que el gobierno ha ahorrado un billón 300 mil millones de pesos en compras y contratos, “reduciendo al mínimo el robo de combustible, disminuyendo drásticamente la defraudación fiscal”. Han caído corruptos del pasado; faltan los del presente, pero, con la transformación, ya caerán.
 
4.   Loas. El segundo paquete de inversión entre el gobierno federal y la iniciativa privada constituye una excelente noticia para la economía y el empleo de México, afirmó la vicepresidenta de la Cámara de Diputados, Dolores Padierna. Destacó que los 68 proyectos anunciados en octubre y este lunes por el Presidente tienen un valor total de 528 mil millones de pesos. Comentó que a este nuevo monto deben sumarse los 829 mil millones de pesos que se aprobaron de inversión pública para el 2021, lo cual da un total de 1 billón 357 mil millones de pesos, equivalentes al 5.5% del PIB. El segundo paquete de inversión en materia de infraestructura está integrado por 29 obras por un monto de 228 mil millones de pesos más. Garantizar la recuperación económica es la meta. Juntos, se alcanzará. Nadie lo dude.
 
5.   Confianza. A dos años del inicio de la presidencia de Andrés Manuel López Obrador, el cambio de régimen político que se impulsa tiene como objetivo alcanzar una auténtica democracia, dando mayor poder al pueblo, afirmó Mario Delgado, presidente de Morena. Aseguró que existen muchos elementos para celebrar este primer tercio del sexenio. “En materia económica, la 4T ha dado inicio a un nuevo modelo económico alternativo al neoliberalismo, en donde ahora importen más las personas, los derechos sociales, la equidad y la pacificación del país, producto de la justicia. El Presidente, respaldado por Morena, está trazando la ruta hacia un México posneoliberal”, dijo. “Hoy estamos trabajando para lograr una Cuarta Transformación de la vida pública del país, teniendo al pueblo como prioridad y eje central”. Ésa es la diferencia que los necios no quieren ver.
 
 
PEPE GRILLO (LA CRÓNICA)
 
** Matrimonio por conveniencia
La relación entre Morena y el Partido Verde Ecologista de México no cuaja.
Es uno de esos matrimonios por conveniencia. Los cónyuges ni siquiera se conocen, pero conviven porque creen que ganarán algo.
Las intentonas de alianza electoral en diversos estados tropiezan a cada rato. Hay desconfianza y resentimiento entre sus militantes que siguen viéndose como adversarios, no como aliados.
En Guerrero, por ejemplo, la alianza se rompió. PT y Verde se aliaron para las elecciones de diputados y alcaldes, pero Morena les dio la espalda y va solo.
Sigue en pie la alianza para la elección de gobernador, que puede colapsar en cualquier momento.
 
** Fuego amigo
Los mandos del Partido Verde fincan su alianza con Morena en que los dejen elegir el candidato de la alianza para el gobierno de Nayarit.
Ya lanzaron a Miguel Ángel Navarro y exigen que Morena cumpla el acuerdo y lo respalde. No obstante, Navarro recibe todos los días una andanada de descalificaciones, provenientes, dicen allá, de las filas de Morena, sus supuestos aliados.
Las más recientes lo vinculan, no es poco, con la administración del exgobernador Roberto Sandoval que tiene una orden de aprehensión sobre su cabeza y con el exfiscal Veytia, que está detenido.
Tal parece que en Nayarit la alianza tampoco prosperará y a la larga cada quien se irá por su lado.
 
** Las bases de la transformación
Al aire libre y cuidando la sana distancia entre el puñado de invitados congregados en el patio central de Palacio Nacional, el presidente López Obrador emitió un mensaje con motivo del segundo aniversario de su llegada al poder.
No hubo anuncios espectaculares. El mandatario retomó los temas de la agenda nacional que él mismo aborda en sus conferencias mañaneras.
Sostuvo que están puestas las bases para la transformación del país a partir del combate sistemático a la corrupción y aseguró haber cumplido 97 de los 100 compromisos que hizo el primer día de su mandato.
El Presidente no aspira a que haya en el país una voz única ni al consenso permanente. Hay oposición, dijo, y es legítimo.
 
** Salarios completos
El SNTE formalizó su apoyo al gobierno federal hasta que la 4T haga realidad su proyecto de nación. La dirigencia expuso sus motivos.
El sindicato, en su versión institucional, agradeció los esfuerzos por revalorar el aprecio social de los maestros.
Destacó el hecho de que, a pesar de los severos problemas económicos derivados de la pandemia, ningún trabajador de la educación dejó de recibir su salario completo.
No sólo eso, los maestros también han contado con todas sus prestaciones económicas, sociales y no ha habido despidos.
De hecho, los aumentos salariales recibidos han sido superiores a la inflación y se aplica un ambicioso programa de basificación.
La SNTE, por lo tanto, ya se formó en la ventanilla de la 4T y de ahí no se mueve.
 
 
SACAPUNTAS (EL HERALDO DE MÉXICO)
 
** La jefa, en primera fila
Nos cuentan que llamó mucho la atención en los integrantes del gabinete el lugar que asignaron a la jefa de Gobierno, Claudia Sheinbaum, durante el mensaje del presidente López Obrador con motivo de su segundo año de gobierno. La mandataria fue colocada en primera fila, frente al titular del Ejecutivo federal, y a lado de su esposa Beatriz Gutiérrez Müller.
 
** Nuevos rumbos
Y a propósito de la administración capitalina, cada vez cobra más fuerza el rumor sobre la renuncia del subsecretario de Gobierno, Félix Arturo Medina. Nos anticipan que se incorporaría a la Secretaría de Seguridad Ciudadana para reforzar el equipo de Rosa Icela Rodríguez. Se trata de un político con amplia experiencia en las gestiones de gobierno.
 
** A tender puentes
Uno de los principales motivos del viaje a Washington del director general para América del Norte de la Cancillería, Roberto Velasco, nos dicen, es tender puentes con el equipo Joe Biden. De hecho, no hay fecha para su regreso a México, pues su encomienda es aceitar la cooperación bilateral ante la transición en aquel país, junto con la embajadora Martha Barcena.
 
** Gobernador encaprichado
Tan empeñado está el gobernador de Chihuahua, Javier Corral, en que «Maderito» sea su sucesor, que no ha reparado en usar hasta a la Fiscalía estatal para amedrentar adversarios. Ahora pretende imputar cargos a su correligionaria, Maru Campos, y al senador de Morena Cruz Pérez, con el pretexto de que estaban en la nómina secreta de César Duarte.
 
** Algo que celebrar
La Asociación Nacional de Alcaldes reconoció al alcalde de Benito Juárez, Santiago Taboada, con el Premio Especial a las mejores prácticas municipales en atención al COVID 19, así como en materia económica, política social y seguridad pública. Ésta última, mediante el programa Blindar BJ, con el que la demarcación ya es de las más seguras en la CDMX.
 
 
SALVADOR GARCÍA SOTO / SERPIENTES Y ESCALERAS (EL UNIVERSAL)
 
Los dos Andrés Manuel a dos años de distancia
Como en el cuadro de Frida Kahlo, en el mensaje de ayer del presidente López Obrador, con motivo de sus dos años de Gobierno, se pudo ver gráficamente que hay dos versiones del Mandatario que hoy gobierna México. Uno es el Andrés Manuel que ayer habló de amor, de respeto para la oposición, de tolerancia a la crítica y a la disidencia, de que gobierna para todos sin distingo y de que ayuda a todos los ciudadanos sin importar su condición social. Otro es el Andrés Manuel que todas las mañanas discrimina a los que piensan distinto, que atiza el odio y la división entre mexicanos, que desprecia a sus opositores y los descalifica, que ataca y cuestiona a medios críticos y que pregona que él solo ayudará y salvará de la crisis a los más pobres y no al resto de la población.
 
Es como, si en un desdoblamiento de personalidad, el Presidente que ayer se paró en un pódium en el patio central del Palacio Nacional, fuera otro distinto al que todos los días vemos en las “mañaneras”: menos agresivo, más tolerante, sin tanta bilis ni amargura y más consciente de que este es un país diverso en el que no cabe el pensamiento único al que ayer dijo no aspirar. Como si ayer hubiéramos podido ver a un verdadero Presidente y no al propagandista pendenciero y demagogo que todos los días habla en sus conferencias.
 
Eso sí, entre los dos Andrés Manueles hay algo que no cambia: la soberbia y la grandilocuencia con la que afirma todos los días y ayer también que este país ya cambió solo porque él así lo dice; que ya somos un país más feliz, donde se cumple la ley, donde hay estado de derecho, paz y tranquilidad para todos, donde el bienestar baña a toda la población con “ayudas mensuales o bimestrales” del Gobierno que llegan a un 70% de la población (los más pobres), mientras el otro 30% de los mexicanos (las clases medias y alta) reciben también los beneficios de su Gobierno al “poder desarrollarse en paz y trabajar y producir con tranquilidad y seguridad”.
 
En ese país imaginario que solo existe en la mente de López Obrador y de sus más fieles e incondicionales seguidores, 70% de los mexicanos (casi 90 millones de habitantes) están contentos con su Gobierno y quieren que siga gobernando, mientras el otro 30% de la población nacional (unos 36 millones) no están de acuerdo con su Administración y, en la misma lógica presidencial, quisieran que terminara su Gobierno. Todo así medido solo por la palabra del Presidente y por sus “otros datos” que son distintos a la mayoría de las encuestas, que hoy lo ubican entre un 45% y un 58% de aprobación popular.
 
Otra falacia que solo es realidad en el discurso presidencial, tiene que ver con lo que significa que ayer, 1 de diciembre, a dos años de su toma de protesta, ya quedaron “sentadas las bases de la cuarta transformación del país”. Al final el Presidente y sus dualidades confirman que aunque se jura distinto, cuando se trata de informar y de decirle a los mexicanos cómo va el país bajo su Administración, es muy igual a todos sus antecesores de la era priista y panista.
 
La imagen y el discurso de ayer en Palacio Nacional, con un Presidente que habla de cifras felices, de problemas históricos resueltos y de apoyos mayoritarios en un país imaginario, frente a un grupo de colaboradores e invitados que lo aplauden a rabiar, son un claro resumen de lo que han sido estos años de Gobierno: una narrativa falaz y triunfalista de una transformación que en la mente del Presidente y de las nuevas élites gobernantes se ve como una gesta heroica, histórica y un cambio verdadero, pero en la realidad y en el día a día de los mexicanos se ve aún amorfa, difusa, destructiva y con un rumbo preocupante… Los dados mandan Serpiente Doble. Mal tiro.
 
 
CARLOS LORET DE MOLA / HISTORIAS DE REPORTERO (EL UNIVERSAL)
 
Cinco momentos del discurso de AMLO
Difícilmente puede llegar a sorprender con algún anuncio un Presidente que habla más de dos horas diarias. Pero de pronto hay definiciones, hay símbolos, que surgen en un discurso, como el que ayer por la tarde marcó la conmemoración de los dos años de Gobierno de Andrés Manuel López Obrador.
 
1.- La izquierda antimilitarista. La primera de cuatro interrupciones con aplausos de los 70 asistentes a la ceremonia, fue para las Fuerzas Armadas. La segunda para los secretarios de Marina y Defensa Nacional. Es decir, la mitad de los aplausos se lo llevan las Fuerzas Armadas, pilar del Gobierno que prometió desmilitarizar el país.
 
2.- ¿Logros? En la larga lista de supuestos logros de Gobierno enumerados por el Presidente figuraron cosas como: se realizaron 504 conferencias (mañaneras) de prensa; las remesas que mandan los paisanos en Estados Unidos llegaron a 40 mil millones de dólares; se realizaron la ceremonia del Grito y los desfiles del 16 de septiembre y el 20 de noviembre; no ha habido apagones ni falta de agua; se da periódicamente la información de quién es quién en los precios; se ofreció asilo a Evo Morales; se rifó el avión presidencial (que no se rifó ni se ha vendido); no se ha dejado de pagar a médicos, maestros y soldados, y se estableció en la primaria la materia de “vida saludable”.
 
3.- El Gobierno de un solo hombre. Al comenzar y al terminar la ceremonia se rindieron “honores al Presidente”; no a la bandera, al Presidente.
 
4.- Ahorro invisible. Sin alterar el gesto, el Presidente afirmó que en dos años, gracias al combate a la corrupción, su Gobierno ha ahorrado ¡1 billón 300 mil millones de pesos! No dijo dónde está ese dinero o en qué se usó. Con tan espectacular ahorro, las dependencias federales no tendrían por qué andar pellizcando los aguinaldos de los burócratas, el Gobierno no tendría por qué estar cancelando fideicomisos ni tendría que seguir la escasez de medicamentos y vacunas.
 
5.- Mentiras redondas. Su Gobierno enfrentó con “valentía y eficacia a la pandemia”. “Hemos salvado miles de vidas”. “Se auspicia la igualdad de género”. “Ya no hay masacres”. “No se tolera la corrupción”. “En mi gobierno no hay impunidad para nadie”. “No se han violado derechos humanos de los migrantes”. Una retahíla de datos y hechos desmienten al Presidente.
 
Pero en fin, es su realidad. Ya estamos acostumbrados a que él viva ahí.
 
 
RAYMUNDO RIVA PALACIO / ESTRICTAMENTE PERSONAL (EL FINANCIERO)
 
El cuentacuentos
El presidente Andrés Manuel López Obrador no es reconocido por su pensamiento innovador y estratégico, sino por sus frases y promesas, tan jocosas como trágicas, así como por sus improvisaciones.
 
Todas las mañanas, desde su atril de Palacio Nacional, cuenta cuentos. Son historias de lucha entre buenos y malos, de fieles e infieles, de transformadores y traidores. Desde ese patíbulo juega con las mentes de los mexicanos, apoyado por una legión de cibernautas que conforman su ejército digital. Para apoyar que se trasladen sus dichos del mundo virtual al real, esta semana los enviaron al frente de batalla para impulsar el hashtag #AMLOLujoDePresidente, y dispararon alrededor de 57 mil tuits por día.
 
A López Obrador no se le recordará como un estadista. Ni es, ni lo será, porque carece de una visión de Estado. Hablaremos de él en el futuro como una persona que alardeó de lo que era y no era, muy folclórico, con una pedagogía, como define sus sermones, que serían motivo de carcajada de no ser que ha dañado al país con un retroceso en todos los rubros, y roza los linderos de negligencia criminal.
 
Esto se puede oír fuerte, pero ¿cómo entender cuando alega que su escudo contra el coronavirus es la honestidad y su antídoto la fuerza moral? ¿Cuántos muertos causó esa declaración? No lo sabemos, pero probablemente estamos pagando la balandronada que se había domado la pandemia.
 
Esos lances son normales en él. El 2 de abril de 2019, cuando la Secretaría de Hacienda ajustó la estimación de crecimiento, acusó al secretario de conservador y de hacerle el juego al Banco de México. Además, apostó literalmente a que el año pasado se crecería al 2 por ciento.
 
En noviembre, aseguró que la transformación del país estaría lista a partir de este diciembre, pero lleva una semana llorando que la pandemia –que no causó–, la crisis económica –que sí provocó–, y la crítica en los medios –a los que siempre se refiere como irrelevantes–, le han estorbado en sus planes.
 
Había unos, claramente fantasiosos, como el dibujado el 16 de enero, al prometer que el sistema de salud mexicano funcionaría con normalidad a finales de este año y sería como el de Dinamarca, Canadá y el Reino Unido.
 
En ese momento la pandemia del coronavirus ya había comenzado, y en Wuhan se preparaban para confinar a 11 millones de personas. Pero ni cuenta se daba de lo que pasaba; estaba en la construcción de un palacio de aire.
 
El caos en el sistema de salud no comenzó con la Covid, sino con el desabasto de medicinas, que para cuando hizo esa memorable declaración, ya morían niños con cáncer y enfermos de Sida por falta de medicamentos. Nunca tuvo empatía con enfermos y muertos. Recortó presupuesto al sector Salud y no existe asignación para comprar la vacuna contra el coronavirus.
 
Un líder tiene que administrar las expectativas del pueblo para hacer cosas no tan complejas, y darse tiempo a realizar los cambios profundos. Este gran abanico de transformaciones lo dibujó el 1 de diciembre de 2018 en el Zócalo, cuando enumeró 100 compromisos para iniciar “una modernidad forjada desde abajo y para todos”. Dos años después, arrastra un déficit y una corrección de compromisos que no ha explicado los porqués.
 
El portal Serendipia, que realiza un notable periodismo de datos, hace un seguimiento de los compromisos de López Obrador, que denominan AMLÓmetro. Hasta este 1 de diciembre, encontró que sólo 20 de los compromisos fueron cumplidos, contra 21 que ni siquiera han iniciado y 57 que se encuentran en proceso. Dos de los compromisos fueron rotos.
 
Entre los compromisos satisfechos que halló Serendipia, se encuentran las becas para estudiantes de primaria y nivel medio superior, las de los jóvenes en condiciones de pobreza, el duplicar la pensión de adultos mayores, otorgar pensión a personas discapacitadas de escasos recursos, emplear a 2.3 millones de jóvenes, y fijar precios de garantía para pequeños productores, que tienen como común denominador que son programas clientelares, en donde se localiza una parte del amplio respaldo que tiene López Obrador.
 
Otros irrelevantes, presupuestalmente hablando, son taquilleros, como la consulta popular contra expresidentes y la creación de una imagen franciscana mediante la cancelación de gastos presidenciales, que cumplió.
 
Otros que tienen que ver con el crecimiento de una nación, como la promoción de la investigación científica y tecnológica, ni siquiera han comenzado. Algunos, como tener un “auténtico estado de derecho”, no solo no arrancó, sino que va en retroceso.
 
Ofertas de campaña que se volvieron compromisos, como vender el avión presidencial, sigue en ese proceso pese a que en varias ocasiones planteó como inminente su venta. Ir en contra de la “riqueza mal habida”, tras 731 días, aún no comienza.
 
El compromiso de “impulsar el desarrollo de fuentes de energía alternas”, que obviamente no inició nunca, puede incluso ser visto como una burla para todos, ya que es algo en lo que nunca creyó, como tampoco el otro compromiso congelado, la protección de la diversidad biológica y cultural.
 
Hasta ahora no ha iniciado –probablemente nunca empezará– el compromiso de impedir proyectos económicos, productivos, comercial o turístico que afecten el medio ambiente –porque tendría que suspender la construcción del Tren Maya y el aeropuerto de Santa Lucía–. Otro más, la utilización del fracking como método de extracción de petróleo, definitivamente lo rompió, probablemente ante la incapacidad de Pemex de evitar el colapso.
 
La narrativa de López Obrador es antagónica. Lo demostró en su mensaje con el que inició su segundo tramo de Gobierno, donde volvió a pintar el país al que todos los días retoca a brochazos. Al igual que en las mañaneras, la mayoría de lo que asegura es falso, media verdad, o lo frasea maniqueamente. Su visión ayer como hace dos años, fue gloriosa, épica y gallarda, con lo que envolvió otra historia del gran cuentacuentos.
 
 
FRANCISCO GARFIAS / ARSENAL (EXCÉLSIOR)
 
Al final, una pregunta: ¿en qué país vive?
No hubo insultos ni descalificaciones a los adversarios. Ésa es la novedad y se agradece. Escuchamos desde Palacio Nacional un mensaje de dos años de gobierno bañado de injustificado optimismo.
 
Poca crítica y mucho triunfalismo. Repetición de dogmas y de culpas al pasado neoliberal.
 
“Otros datos” que envidiaría el primer mundo, pero que contrastan con la realidad sanitaria, económica y violenta que vivimos.
 
Las estadísticas hablan, no los discursos ni las encuestas. ¿Muertos por el covid? 106,795 y contando. Somos cuarto lugar mundial en defunciones.
 
¿Contagios? Un millón 122 mil 362; decimoprimer lugar de 191 países, según la Universidad Johns Hopkins.
 
¿Crecimiento económico? Menos 0.1% en el 2019 y una caída de entre 8.5 y 9.2% para este año.
 
Sólo para contextualizar: un reporte de la OCDE, dado a conocer ayer, advierte que México tiene las peores perspectivas económicas para el 2020 (-9.2% del PIB), sólo detrás de Argentina y España.
 
¿Violencia? En los últimos 24 meses hay un acumulado de 65,539 homicidios dolosos (más 3.8%), sin contar con el incremento en feminicidios (8.1%) y las extorsiones (20%).
 
Estos últimos son datos que el propio Presidente dio en su mensaje ante un reducido grupo de 70 personas congregadas en el patio de Palacio Nacional (pandemia obliga).
 
Y, sin embargo, sostuvo que los delitos del fuero federal se han reducido en 30 por ciento.
 
El Presidente, en tono triunfalista, proclamó en su mensaje que “están sentadas las bases de la Cuarta Transformación”.
 
Y más: consideró que las estrategias para combatir el coronavirus y la crisis económica son un éxito.
 
López Obrador habló de “entrega”, “eficacia” y “estrategias” que pemitirán salir, poco a poco, de las crisis sanitaria y económica derivadas no sólo de la pandemia, sino de decisiones equivocadas que pegaron de lleno en la confianza de los empresarios.
 
Dio cifras incomprobables sobre el ahorro que se ha derivado de la austeridad y el combate a la corrupción: un billón 300 mil millones de pesos en compras y contratos, “reduciendo al mínimo el robo de combustible” y la defraudación fiscal.
 
Cacareó el aumento del salario mínimo en 30%, cosa que hay que reconocerle. Pero también que el peso no se ha depreciado. “Pronosticamos que saldríamos del hoyo, como de hecho ha venido sucediendo”, aseguró.
 
Y predijo —a ver si no se equivoca de nuevo—que en 2023 vamos a dejar de importar gasolinas con la entrada en operación de la refinería de Dos Bocas.
 
No olvidó subrayar que “íbamos bien” hasta que llegó el covid.
 

  • Mención aparte merece el autocomplaciente discurso sobre la pandemia y los resultados de la estrategia de López-Gatell. Frases como “hemos salvado muchas vidas” o “no hemos visto desabasto” pegan en la sensibilidad de los enfermos y sus familiares.
     
    Una ofensa para los muchos que iban de hospital en hospital en busca de ayuda sin encontrar lugar; para los que murieron en casa porque nunca llegó la ambulancia o porque la recomendación era no moverse, para mantener camas vacías en los hospitales.
     
    Fue un mensaje corto —47 minutos— en el que dijo haber cumplido 97 de los 100 compromisos que asumió al llegar a la Presidencia de la República el primero de diciembre de 2018.
     
    Esos tres son la descentralización, el impulso a las energías renovables —donde vamos en franco retroceso— y la verdad sobre Ayotzinapa. Casi casi misión cumplida. Ni diez columnas alcanzarían para comentar todos los avances que se adjudicó en sus 730 días de gobierno.
     
    Como conclusión, presumió una encuesta, sin citar quién la hizo, según la cual un 71% de los mexicanos desean que siga gobernando “y con eso tenemos”.
     
    Al final, sólo una pregunta: ¿en qué país vive?
     
  • Otro revés para Javier Corral. El Tribunal resolvió que el expriista Alejandro Gutiérrez Gutiérrez no regresará a la cárcel a completar una sentencia por seis años, por supuesto peculado grave, como anunció hace días el gobernador de Chihuahua.
     
    Esto implica que el exsecretario general adjunto del PRI debe permanecer en el estado en el que se encuentra actualmente. Esto es, en libertad. El asunto, como nos adelantó el propio Gutiérrez, pasa a tribunales federales.
     
     
    PASCAL BELTRÁN DEL RÍO / BITÁCORA DEL DIRECTOR (EXCÉLSIOR)
     
    Tercer año
    En apenas 16 meses, el presidente Andrés Manuel López Obrador pasó de decir que gobernar “no tiene mucha ciencia” (Ecatepec, Estado de México, 25 de julio de 2019) a lamentar que sus primeros dos años en la Presidencia “no han sido fáciles” (Tijuana, Baja California, 29 de noviembre de 2020).
     
    Cuestionado en la conferencia mañanera del lunes pasado sobre qué obstáculos ha enfrentado durante su gestión, el mandatario mencionó tres: la pandemia, la crisis económica… y los “ataques” de los medios de comunicación.
     
    Llama la atención que el Presidente no se haya referido a la inseguridad. O no la considera un obstáculo a su gobierno y a su propósito de transformación social o, en todo caso, la evalúa como menos agobiante que las opiniones que merecen sus dichos y sus hechos.
     
    Es decir, los más de 58 mil asesinatos que han ocurrido en estos dos años –150% y 70% más que durante el primer tercio de los sexenios de Felipe Calderón y Enrique Peña Nieto, respectivamente– preocupan menos al Ejecutivo que las notas y columnas en los periódicos.
     
    Esto quizá tenga que ver con que López Obrador considera que la pandemia y la crisis asociada a ésta son calamidades que cayeron sobre su gobierno sin que él las haya buscado, mientras que la violencia criminal –por más que quiera encontrar su causa en los gobiernos anteriores– es un mal que no ha cedido ante la medicina que él ha prescrito (las ayudas sociales y la conformación de la Guardia Nacional).
     
    En cuanto a los “ataques” en su contra, el Presidente engloba en esa categoría tanto los señalamientos de los medios como la actividad de la oposición política, cosas que son de naturaleza distinta, pero que reunidas permiten pintar la imagen de un gobierno asediado por un poderoso enemigo.
     
    La mención de dichos “obstáculos” hacen posible vislumbrar los objetivos del tercer año de gobierno.
     
    Por un lado, el Presidente alega que un hecho involuntario –la pandemia– causó retrasos en su ruta y que, por tanto, requerirá de más tiempo para cumplir sus compromisos (como dejar de importar combustibles, ahora pospuesto para 2023, según dijo en su informe ayer).
     
    Por otro, se propone seguir en campaña. Y para eso requiere de un contrincante. Las pláticas del PRI y el PAN para conformar alianzas electorales le han venido como anillo al dedo, diría él. Le permiten seguir hablando del PRIAN y sostener que sólo hay dos opciones políticas en el país, la suya y la de los “conservadores”, bando, este último, en el que incluye a la mayoría de los medios de comunicación y, en general, a todo aquel que critique a su gobierno.
     
    Si nos atenemos a sus expresiones en Baja California, durante su visita del pasado fin de semana, el Presidente se propone no ser un mero espectador del proceso electoral del año entrante, en el que se renovará la Cámara de Diputados, así como 15 de los 32 gobiernos estatales, entre otros cargos.
     
    En Ensenada, la tierra del primer gobernador de oposición de la era moderna, López Obrador calificó de “estelar” el momento que vive el país. “Es importante que haya dos grandes agrupamientos (…), la corriente liberal y la corriente conservadora. Por eso ahora se están quitando las máscaras aquellos que engañaban diciendo que eran distintos y se están uniendo”.
     
    Agregó: “Las elecciones del año próximo van a ser muy importantes porque los conservadores van a querer regresar al manejo faccioso del presupuesto para que no le llegue el apoyo a la gente (…) Yo estoy seguro que va a ganar el movimiento liberal. Las fuerzas progresistas le van a ganar al partido conservador, al partido de la corrupción, al partido de los privilegios”.
     
    Los objetivos del tercer año de gobierno están claros: con el pretexto de la pandemia, López Obrador pedirá paciencia, que le den más tiempo para cumplir sus promesas. Y con el pretexto de que los “conservadores” asedian a su gobierno, intensificará su faceta de político en campaña, tratando de convencer a los electores de que si dan a la oposición la mayoría de la Cámara de Diputados, pueden quedarse sin ayudas sociales.
     
    Lo cierto es que el tercer año, que incluye la consulta popular sobre los “actores políticos”,  será clave para el éxito o el fracaso de este gobierno. Lo que no haga en estos 12 meses –particularmente en los primeros seis– ya no podrá hacerlo después.
     
     
    JORGE FERNÁNDEZ MENÉNDEZ / RAZONES (EXCÉLSIOR)
     
    La 4T, dos años de un mundo raro
    La economía no puede basarse sólo en los apoyos sociales y no ir acompañada de medidas económicas que le quiten presión a esa clase media que hoy se ignora.
     
    Una de las cosas que se agradecen del mensaje presidencial de ayer es que duró poco, 45 minutos. Pero eso no lo hizo un mensaje a la nación, una reflexión sobre los desafíos del presente y del futuro. Fue una mañanera condensada, una lluvia de cifras y logros, algunos reales, otros supuestos, donde, según el discurso, México se ha convertido, en apenas dos años, en un país que respeta desde la legalidad hasta la disidencia, donde no hay corrupción ni represión, donde no hay masacres ni privilegios, donde se gobierna basado en la autoridad moral y la austeridad, donde se defiende la naturaleza y la equidad de género.
     
    Obviamente no es así, aunque eso sea lo que pretenda la administración federal. El presidente López Obrador dijo que no todo es perfecto, que tampoco quería imponer una suerte de pensamiento único ni un consenso nacional. Pero que, según sus cifras, el 71 por ciento de la población (el mismo porcentaje que recibe apoyo económico directo del gobierno federal) quiere que siga gobernando. La realidad es que eso no puede ocultar la  polarización, la insatisfacción y el temor por el futuro.
     
    Decíamos ayer que el presidente López Obrador mantiene, con ese u otro porcentaje (probablemente un poco menor), su popularidad y el respaldo de buena parte de la población. Pero que sus políticas, en muchos sentidos, no han funcionado o no tienen el mismo respaldo. El relato que hizo ayer del manejo de la pandemia, de la realidad económica o de la seguridad, no se ajusta a lo que vivimos todos y cada uno de los días.
     
    No tendremos en marzo próximo las mismas cifras de empleo de marzo pasado ni se recuperará la economía en el mismo porcentaje en que cayó: la caída económica de este año será de, por lo menos, 9 por ciento y, si bien nos va, la recuperación del año próximo será de 3 por ciento. Se perdieron un millón 200 empleos formales, pero hay siete millones de familias sin ingresos. Qué bueno que haya 40 mil millones de dólares de remesas, pero ése no es un triunfo de la política económica, sino un reflejo de la solidaridad de los paisanos. Sí se construyeron hospitales para atender la pandemia, pero no se hicieron pruebas suficientes como para saber con certidumbre cuántos contagios y cuántos fallecimientos ha habido. No en vano la OMS pide que tomemos en serio la pandemia. La percepción de inseguridad está muy lejos de reflejar esa caída de 30 por ciento en la mayoría de los delitos de los que habló el Presidente.
     
    Los resultados no son los que se presumen. Se dice que primero están los pobres y está bien, pero lo que mueve a las sociedades son las clases medias. La economía no puede basarse sólo en los apoyos sociales y no ir acompañada de medidas económicas que le quiten presión a esa clase media que hoy se ignora. No es prudente ni lógico seguir apretando el cinturón de las clases medias y no disponer en el paquete económico del 2021 de medidas de apoyo, medidas que impacten en el bolsillo de la gente, cosas tan sencillas como poder deducir fiscalmente las colegiaturas o los seguros de gastos médicos. La clase media es mucho más que ese 30 por ciento del que hablaba el presidente López Obrador como privilegiados a los que le queda la satisfacción de apoyar al prójimo. Es una forma de depauperar la política social. Por la misma razón, las mujeres no entienden los feminicidios como una simple línea de continuidad con los homicidios que ocurren a diario.
     
    Tampoco el gobierno funciona adecuadamente porque mucho, demasiado, está centralizado en el propio Presidente y un puñado de colaboradores. Cuando se hacía ayer un recorrido por las labores que realizan las Fuerzas Armadas, no quedaba más que ratificar el caudal de responsabilidades que se concentra en ellas porque no hay quién las asuma, con eficiencia y responsabilidad.
     
    ¿Cómo entender entonces esta realidad de un presidente popular con políticas que no tienen los resultados que se presumen? Decía aquel famoso consultor de Bill Clinton, Dick Morris, que un gobernante exitoso debía mantenerse fiel a sus principios porque una idea, una propuesta, puede no cuajar en un momento y ser vista como verdad, en otro, por las mayorías. Que se debía aplicar lo que llamaba la triangulación, que no es más que, lisa y llanamente, apropiarse de la plataforma del contendiente, dejándole sin banderas. Y dividir con ello a sus adversarios. Es más, le decía Morris a Clinton que debía reformar a su propio partido “ganando una batalla sobre la corrupción de los viejos líderes”.
     
    Eso sí es lo que está haciendo López Obrador. Y también es verdad que, como dijo en el inicio de su mensaje el Presidente, en dos años ha modificado profundamente el marco legal, constitucional, para consolidar el régimen de la 4T y su futuro. No sé si las que enumeró López Obrador ayer sean las bases sobre las que se asienta su gobierno, pero la profunda modificación del marco legal, la forma en que se ha apropiado de la agenda nacional y la división a la que ha llevado a sus adversarios, incluyendo la polarización social, sí lo son. El desafío es saber hasta qué punto se puede estirar esa liga sin que se rompa.
     
     
    JAVIER SOLÓRZANO ZINSER / QUEBRADERO (LA RAZÓN)
     
    Tenemos que seguir hablando del Covid
    Estamos en medio del cansancio colectivo. Ha sido difícil y no dejará de serlo porque además de estar bajo una nueva forma de vida también hemos perdido familiares y amigos.
     
    Hemos entrado en un proceso de hartazgo que nos ha llevado a dejar de cumplir de manera estricta las medidas indispensables para evitar los contagios.
     
    Se ha presentado también una actitud inquietante y riesgosa que nos ha llevado a desatender la información cotidiana sobre la pandemia. Un dato revelador es el que haya evidencias de cómo las audiencias en radio y televisión tienden a bajar cuando en los noticiarios se habla de la pandemia.
     
    Se está haciendo cada vez menos caso a la información sobre las medidas para no contagiarse y sobre la información cotidiana sobre el estado de las cosas. Hay elementos para comprobar que la gente le cambia de canal o de estación de radio cuando aparece la información sobre la pandemia en los noticiarios.
     
    Se tiene que revertir el comprensible hartazgo. Han sido meses muy difíciles que además han estado marcados por la desigual información oficial. Una variable a atender es que el Gobierno no acepta la crítica, invariablemente encuentra en los elementos externos la explicación de lo mal que pueden andar las cosas, o de plano opta por hacerse a un lado que lo malinterpretan.
     
    La llamada de atención de la OMS a nuestro país, pidiendo que se tome en “serio” a la pandemia, acabó siendo interpretada por el multicitado vocero como un mensaje que no iba dirigido al Gobierno. La interpretación lleva a que se vea como responsables a los ciudadanos como si las estrategias instrumentadas hubieran sido diseñadas por nosotros.
     
    Cada vez que aparece una crítica al Gobierno éste termina por deslindarse como si no fuera responsable de nada. Hace algunas semanas todo era reír y cantar con los diagnósticos que la OMS hacía sobre nuestro país, hoy hasta la Jefa de Gobierno, por lo general pausada, defendió la estrategia como una de las mejores del mundo en nuevo afán oficial de andar comparándose con otros países.
     
     
    No hay de otra que seguir hablando del coronavirus. Por más hartazgo que tengamos ponerlo en la mesa nos lleva a mantener la conciencia y atención. Por más crítico que sea todo lo que se diga sobre lo que hacemos en el país debe ser al menos un referente.
     
    Así como el informe de Bloomberg fue cuestionado por destacados especialistas, hay que identificar que la opinión de la OMS merece todo tipo de atención lo cual incluye al Gobierno.
     
    La respuesta del cada vez más desgastado vocero resultó fuera de lugar. Entre sarcásticamente y haciéndose a un lado acabó diciendo que “no me lo dicen a mí”. De alguna manera le dio la espalda a los ciudadanos a los que tanto se apela y presuntamente considera.
     
    Los días que vienen son muy difíciles porque acaban conjuntando dos circunstancias. Por un lado, hay evidencias claras de que ha repuntado la pandemia, cada vez hay más casos, más personas fallecidas y cada vez nos cuesta más trabajo permanecer en casa, sobre todo a un amplio sector de la población que vive en la informalidad.
     
    Por otro lado, se acercan fechas en que las fiestas acompañan nuestras vidas. Se va a requerir de un gran esfuerzo y conciencia colectiva para cumplir con las medidas de distancia y el uso del cubrebocas, el cual para la OMS es fundamental para lo cual no deja de exhortar a dirigentes del mundo a que lo hagan.
     
    Veremos si el afamado vocero en esto sí hace acuse de recibo de la OMS porque es sabido que el Presidente argumenta que no usa el cubrebocas porque López-Gatell le ha dicho que no es indispensable.
     
    Vienen días difíciles y todas y todos debemos tener claro que no podemos dejar de hablar del coronavirus.
     
    RESQUICIOS
    Los altos índices de popularidad del Presidente confirman que sigue siendo una esperanza y una alternativa para millones de personas. Lo que es un foco de atención es que sobre las acciones de su Gobierno existen más dudas que certezas.
     
     
    SERGIO SARMIENTO / JAQUE MATE (REFORMA)
     
    Dólares ‘cash’
    Es uno de esos problemas a los que nadie presta atención porque, en el peor de los casos, solo afectaría a los pobres. Se trata, sin embargo, de una dificultad seria y con un importante cariz social. A México ingresan millones de dólares en efectivo que el sistema financiero nacional tiene cada vez mayores dificultades para cambiar a pesos. Por eso los dólares en efectivo y en la frontera norte son más baratos que los de transferencias electrónicas. Si no se toman medidas adecuadas ante este desequilibrio, las ventanillas legales podrían cerrarse, dejando sin posibilidad de cambiar sus dólares de manera lícita a millones de personas de escasos recursos.
     
    El problema surge de una política perversa del Tesoro de Estados Unidos. Los dólares en efectivo son una de las mayores exportaciones de ese país. Alrededor del 60% de los billetes estadunidenses en circulación se encuentran fuera de la Unión Americana, esto es, cerca de 500 mil millones de dólares. Este “privilegio exorbitante”, como se le llama en los medios financieros, le permite al Gobierno norteamericano imprimir papel y venderlo como si tuviera un gran valor. Los billetes estadunidenses son aceptados y utilizados en casi todos los países del mundo, donde las divisas locales no tienen la confianza de los ahorradores o de los banqueros centrales.
     
    Esta confianza, empero, se ha convertido en arrogancia. Con la excusa de la guerra contra las drogas, que Estados Unidos ha impuesto a todo el mundo, las autoridades financieras de ese país han establecido una serie de restricciones a la repatriación de billetes. Las instituciones financieras mexicanas deben fletar aviones que llenan de papel moneda para devolver a Estados Unidos que solo unos cuantos “corresponsales” pueden comprar. Ante los trámites, y los riesgos penales para quienes reciban recursos del crimen organizado, muchos corresponsables han cerrado sus ventanillas para recibir estos dólares. Poco importan las medidas de seguridad. Los billetes, por ejemplo, son olfateados por perros y si tienen rastros de sangre o pólvora no son aceptados. De todas formas, ya casi nadie los quiere en Estados Unidos, si vienen del exterior.
     
    Los trabajadores mexicanos, sin embargo, siguen trayendo dólares en efectivo a sus familias en nuestro país. Cambian cantidades pequeñas, de 200 o 300, pero que para ellos son cruciales. Si desaparece la posibilidad de cambiarlos legalmente, se dañará a un grupo muy vulnerable de la sociedad. Además, se fortalecerá el mercado negro de divisas y el crimen organizado.
     
    Por eso me parece positiva la iniciativa del senador Ricardo Monreal para eliminar los obstáculos al sano flujo de divisas. La idea es que los dólares puedan usarse con más facilidad en nuestro país. La medida crucial es que el Banco de México pueda adquirir dólares en efectivo para sus reservas internacionales. Hasta el momento solo puede comprar instrumentos electrónicos.
     
    Nuestro banco central ha sido reacio porque tiene temor a incurrir en acusaciones de lavado de dinero. No hacer nada, sin embargo, es peor. Pueden establecerse reglas sensatas y eficaces que den certeza de la lícita proveniencia de los dólares. Lo que no podemos hacer es dar la espalda a los migrantes que vienen a México con dólares que se convierten en sustento importante para las comunidades más pobres, como las de Zacatecas, que Monreal representa en el Senado.
     
    Cupular
    Es un acuerdo cupular, típico de un estado corporativista. Las organizaciones empresariales se han doblegado ante la decisión del Gobierno de prohibir la subcontratación. No dudo que haya abusos, como los ha habido en muchas empresas que no subcontratan, pero eliminar el outsourcing restará flexibilidad y competitividad a la economía mexicana.